Mis novelas publicadas

¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

COMPRAR

En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

COMPRAR

Bienvenid@s




Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




martes, 8 de diciembre de 2009

Destino caprichoso capitulo 2

2º- Atracción temprana

Así estuvimos un largo rato, abrazados, era una sensación maravillosa, pero la niña no tardó en despertarse. Miró al chico y luego me miró a mí. –Mami, ¿ete quie es? –preguntó extrañada.

-Pues un chico muy amable que nos ha ayudado, pero que no sé su nombre. –le expliqué.

-Perdóname, que desconsiderado. Me llamo Cristian, y bueno podrías decirme tu nombre y el de tu preciosa hija. –respondió él sonriente.

-Claro, me llamo Melinda, pero puedes llamarme Mel, y esta niñita es mi hija Evelyn, que tiene 3 añitos. –contesté.

-Hola preciosa, ¿quieres algo de comer? – le preguntó a la niña con una sonrisa.

-Cocolate, quero cocolate. –dijo ella dando palmaditas.

-Le pasa como a mí, nos vuelve locas el chocolate, -admití sonrojándome un poco.

-Me parece estupendo, además a mi también me gusta mucho el chocolate. –reconoció él.

Estuvimos comiendo unos bollitos de chocolate y la niña estaba muy contenta. Me fui al servicio, y cuando volvía escuché que Cristian y la niña estaban hablando. Así que me paré y me puse a escuchar.

-Eres una niña adorable, y tu mamá es encantadora, además de ser muy hermosa. ¿Me dejarás que intente conocer a mamá para que nos queramos? –preguntaba él.

-Siiii, ¿tu serás mi papi? –preguntó ella intrigada.

-Bueno… para eso aún faltaría, pero yo te voy a cuidar desde hoy como si fuera tu papá. –contestó él.

Pude oír como se reía la niña por la alegría. A mi todo me había pillado algo descolocada, y no sabía ni lo que hacer. Pero decidí hacer como si no hubiera estado escuchando y entré de nuevo en el salón y me senté con ellos.

La niña estaba abrazada a Cristian y me miró. –Mami, yo quero que me quide como si fera mi papi. ¿vae? –preguntaba casi haciendo un puchero.

A mi me pilló por sorpresa y no sabía muy bien lo que decir. –Pues… cariño, no tenemos que molestarle, además el tendrá sus cosas que hacer y su familia o su novia. –dije algo nerviosa y evitando mirar a Cristian.

Cristian me cogió de la barbilla para cruzar nuestras miradas. –Lo cierto, es que no molestáis. Y… la verdad es que no tengo novia. Y bueno… no me importa cuidar a la niña y a ti tampoco. –al decir esto, noté que se sonrojó.

-Gracias… de verdad que eres muy amable, y no sé como agradecerte todo lo que has hecho por nosotras. –dije sonrojándome.

Él no dijo nada, me miró fijamente a los ojos, eran tan hipnóticos… que me resultaba difícil pensar con claridad. No lograba entender qué me ocurría, estaba con un extraño que casi me había atropellado, pero estaba muy a gusto. Era como un paraíso particular, en el que estaba con la persona más perfecta y maravillosa del mundo.

Nos fuimos acercando poco a poco, nuestros cuerpos respondían solos. Estábamos muy cerca, tan cerca que podíamos escuchar nuestras respiraciones. Y no pude resistirlo, le besé, y sorprendentemente él me correspondió el beso.

Era un beso muy tierno pero muy intenso, como los de las películas, apasionado, dulce. El mejor beso que me habían dado nunca, y con un chico fantástico, guapísimo, atento y maravilloso.

Pero la niña que estaba con nosotros en el sofá comenzó a tirarme de la blusa. –Mami se da besitos ji, ji. –mientras se reía nos miraba a los dos.

Yo me sonrojé y vi que Cristian se rió entre dientes. –Tienes una hija adorable. –la acarició la cabecita. – Eres encantadora, pequeña. –dijo mientras le dio un beso en la mejilla.

Yo no sabía lo que decir, ni lo que hacer. Lo cierto es que estaba sintiendo algo muy intenso por ese chico, y veía lo mucho que mimaba a mi niña. Nadie nos había cuidado tanto, y estaba realmente contenta.

Entonces noté que se puso algo nervioso y carraspeó. –Te quería hacer una pregunta, ¿el padre de la niña no se ocupa de vosotras? –pero apartó la mirada. – Perdóname, no es de mi incumbencia, me estoy metiendo donde no me llaman. –se disculpó.

-No pasa nada. No me importa responder. Lo cierto, es que… cuando tenía 18 años, tuve un accidente con mis padres en el que ellos murieron. Cuando estaba inconsciente en la carretera un chico, en lugar de ayudarme me violó. Y bueno…, me dejó embarazada. –terminé de explicar.

-Entonces, ¿habéis estado solas? ¿Cómo te has podido ocupar de todo? –preguntó él sorprendido.

-Pues gracias a mi hermana Adriana, hemos estado solas desde el accidente de mis padres. Pero nos hemos cuidado y ocupado de la niña. Yo trabajo de maestra en un colegio, y mi hermana trabaja por las tardes en un supermercado. De esa forma tenemos suficiente dinero para mantenernos y ocuparnos de la niña. –terminé de explicar.

-Eres increíble, lo has pasado muy mal y te veo con una sonrisa en los labios. Jamás había conocido a nadie como tú. –comentó acariciándome la mejilla.

Me fui imposible no sonrojarme, era un chico maravilloso. Yo nunca había querido fijarme en ningún chico después de lo que me había pasado. Pero estaba tan a gusto con Cristian, que resultaba difícil pensar con coherencia.

-Bueno, te he hablado de mí, creo que me he ganado que me cuentes cosas de ti, ¿no? –dije sonriendo.

-Claro. –contestó riéndose. –Pues estoy terminando ingeniería industrial superior y haciendo una beca para terminar. Y vivo aquí con mis padres hasta que termine. La verdad no sé que más decirte. –contestó.

-Vamos que además de guapo y amable eres muy inteligente… -no sé porque dije eso, pero me sonrojé y miré hacia otro lado. –Perdona… no sé porqué he dicho lo que he dicho.

-Tranquila, además me alegra que pienses eso de mí. –contestó mientras se acercaba a mi y me rozaba la mejilla con la yema de sus dedos.

Estaba muerta de la vergüenza, estaba sintiendo algo por ese chico casi sin conocerle. Como lo que solían decir en la tele del amor a primera vista, pero nunca había creído en ello. No me podía permitir esa clase de líos, sobre todo por Evelyn. Tenía que pensar en su bienestar, y estar de aquí para allá con chicos no era lo mejor para ella.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

0 rosas :

Publicar un comentario

Mi blog es mi casa, donde podéis encontrar novelas, relatos, consejos, videos y varias de mis aficiones, pasiones y locuras. Con los comentarios me ayudáis a mejorar, pero siempre desde el repeto y sin palabras feas ni insultos. Opiniones y críticas si se aceptan siempre

Así que, deja tu rosa después de la señal,piiii:

 
comentarios.

© Mi sueño de Papel, plantilla y gráficos hechos por ML Diseños, 2011

© Actualización de la plantilla y nuevas características por Daniel Ruiz, 2013

De nuevo ARRIBA   


DIMATHIAN. Una novela de María Orgaz.