Mis novelas publicadas

¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

COMPRAR

En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

COMPRAR

Bienvenid@s




Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




martes, 2 de febrero de 2010

Amor eterno capitulo 39

39º- Conversaciones

-Quiero estar a solas contigo. No es algo tan malo ¿No? –dije alzando una ceja.

-Claro que no. Te llevo a mi habitación y así estaremos a solas. –contestó cogiéndome en brazos.

-No, aunque tenga 4 paredes, no estaremos a solas, todos los demás oirán cualquier cosa que digamos o hagamos. Quiero estar a solas contigo. –pedí.

-Está bien, si quieres vamos un poco al bosque y así estaremos a solas, pero solo un rato, no quiero que hagas esfuerzos ni nada todavía. –comentó.

Eso me olía a que hacer el amor contaba como un esfuerzo, pero lo cierto es que tenía algo más en mente. Me llevó en brazos, al bosque, aunque no estábamos demasiado alejados, tan solo lo suficiente para tener un poco de intimidad y que no escucharan nuestras conversaciones.

Me acerqué a él y comencé a besarle muy lentamente. Él correspondía a mis besos, después de haber estado a punto de morir estaba bastante ansioso de mí. Le acaricié por la espalda, metí mis manos por debajo de la camiseta y le acaricié lentamente.

Él suspiró y sonrió entre dientes. –Preciosa… debes reponer fuerzas, ya tendremos tiempo… -dijo.

Yo hice un puchero, tenía muchas ganas de estar con él. Pero sabía que tenía razón, además me imaginaba que me diría algo así. Así que aproveché para abordar lo que me rondaba la mente, lo que había dicho Cristian en el Amazonas.

-Está bien… pero… Yo quería preguntarte algo… -comenté tímidamente.

-Dime, preciosa, ¿Qué quieres preguntarme?

-Pues… sobre lo que le dijiste a Lizbeth en el Amazonas… -dije.

-Pensé que no hablaríamos sobre la pelea y eso. Creía que no querías sacar el tema. –contestó Cristian.

-No, no me refiero a eso. Me refiero a lo de que no dijera nada de “tu futura esposa”. – respondí bajando la cabeza.

-¿Era eso? –preguntó cogiéndome por la barbilla y haciendo que le mirara. –Espero que tú aceptes cuando te lo pida. Será más pronto de lo que te imaginas, pero quiero hacerlo bien. –contestó acariciándome la mejilla con la yema de los dedos.

-¿De verdad? ¿Lo dices en serio? –pregunté ilusionada.

-Pues claro que sí, eres la criatura más maravillosa, mi princesa, mi tesoro más valioso, te quiero para toda la eternidad, y quiero que seas mi esposa. –contestó besándome.

Estaba muy emocionada, le abracé todo lo fuerte que pude. No podía estar más contenta, no solo estaba con el chico más maravilloso y tenía dos hijos, sino que quería hacerme su esposa.

La felicidad que sentía era indescriptible, estaba tan feliz… pero le miré y vi que Cristian no estaba tan feliz como yo creía. Era muy extraño, le miré sin saber qué pensar de su actitud.

-¿Qué te pasa? –pregunté.

-Es que… te quiero volver a pedir perdón. Yo… estaba tan furioso… y bueno… perdí el control. Jamás voy a merecer tu perdón. –comentó abatido.

-Yo ya te había perdonado, no tienes que volver a disculparte. –dije.

-Claro que sí. Te hice daño, empeoraste por mi culpa, no me lo voy a poder perdonar. –contestó.

-Cristian, estábamos en un momento muy bonito, estaba muy emocionada, y tú sigues con el mismo tema… -respondí. –No te martirices más, te lo pido, por favor…

-Pero… hice algo horrible. Ya bastante con que te condené eternamente a esta vida maldita, si no que además casi hice que murieras. –dijo enfadado consigo mismo.

-¿Aún estás con eso? ¿Tanto te arrepientes de que viva para siempre? Será que no quieres que esté contigo. –contesté bastante molesta.

-Yo no he dicho eso, pero estás condenada a una vida maldita, todo por mi culpa, debí alejarme de ti cuando eras humana; y así, aún lo seguirías siendo. – respondió.

-Claro, si hubiera seguido siendo humana, sería mortal, y en unos años te dejaría en paz. –Dije enfadándome cada vez más.- ¡Qué pena que no lo pensaras antes!… así siendo mortal podría morirme y estarías muy tranquilo.

-No entiendes nada. Esta no es una vida maravillosa, es una condena, y yo te he condenado eternamente, ¿Crees que me siento orgulloso de haberte condenado? –preguntó.

-Yo no creo que estar contigo para siempre sea una condena, aunque a lo mejor para ti, estar eternamente conmigo si que sea una condena. Al menos eso parece por tu actitud. –contesté.

-Si eso es lo que piensas, pues que te cunda… -dijo cortante.

Se levantó y se marchó. Yo me entristecí terriblemente, mi gran amor pensaba que, que yo viviera eternamente era una condena. No querría estar conmigo. Recordaba todo lo que me había sucedido desde que le conocí y no me arrepentía de nada. De hecho una vida eterna no era nada si no estaba a su lado.

Estaba inmersa en mi pena y mi tristeza, deseaba poder llorar, lo necesitaba… Pero empecé a oler ponzoña, otro vampiro estaba cerca, podía notarlo. Miré a mí alrededor y mis peores temores se cumplieron. Era Javier, que venía a gran velocidad hacia mí.

-¿Cómo es que sigues viva? Es la primera vez que pasa… -dijo extrañado.

Yo me levanté aunque con esfuerzo, todavía no tenía muchas fuerzas y eso no era nada bueno… pero disimulé todo lo que me fue posible. Si Javier me veía débil no dudaría en atacarme.

-Lárgate. –dije muy seria.

-No estás recuperada del todo, y estás sola… Um… se me ocurren muchas cosas… -comentó sonriendo.

Estaba muy cerca de mí, se acercaba cada vez más, yo retrocedía y a cada paso que daba, él daba otro paso. Al caminar hacia atrás no calculé bien y tropecé con una roca, mis sentidos y fuerzas no estaban recuperados y lo estaba notando.

-Aléjate de mí. –dije muy seria.

Por muy inmortal que fuera, estaba muy débil, el antídoto todavía no había hecho efecto por completo, no estaba lo suficientemente recuperada, no podría defenderme de un vampiro en esos momentos.

El miedo se estaba apoderando de mi, no había sido tan buena idea venir al bosque, no solo por la discusión, estaba algo lejos para pedir ayuda. Mientras me debatía en lo que hacer, Javier me dio un golpe que me pilló de improvisto y me tiró al suelo quedándose encima.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

1 rosas :

Ana Carlisle dijo...

Espero que Cristian no haya sido tan idiota de abandonarla de verdad ahí...
CONTINUAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Publicar un comentario

Mi blog es mi casa, donde podéis encontrar novelas, relatos, consejos, videos y varias de mis aficiones, pasiones y locuras. Con los comentarios me ayudáis a mejorar, pero siempre desde el repeto y sin palabras feas ni insultos. Opiniones y críticas si se aceptan siempre

Así que, deja tu rosa después de la señal,piiii:

 
comentarios.

© Mi sueño de Papel, plantilla y gráficos hechos por ML Diseños, 2011

© Actualización de la plantilla y nuevas características por Daniel Ruiz, 2013

De nuevo ARRIBA   


DIMATHIAN. Una novela de María Orgaz.