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¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

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En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

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Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




miércoles, 10 de marzo de 2010

Amor sin límites capitulo 17

17º- Escapando

Dennis se acercó a ella, con una media sonrisa en su cara, no quería alarmarla pues eso podría ser peor. La estuvo revisando y ella pidió que tuviera cuidado por el bebé.

Una vez que la examinó, Adriana y Delia se pusieron a hablar con ella para distraerla mientras Dennis le explicaba a Cristian y los demás lo que ocurría. –A ver… después de ese shock tan fuerte y el ataque de histeria, su cerebro se está protegiendo.

-¿Y eso por?

-Para ella ha sido un golpe muy duro, su cerebro la está protegiendo para que no sufra, ha bloqueado la verdad porque no puede afrontarla. Pero mucho me temo que aunque le provoquemos otro ataque de histeria, debemos decirle la verdad. –explicó preocupado, lo más bajito que pudo para que ella no lo escuchara.

Pero claro, se fijó en que todos estaban en corrillo, y eso la extrañó mucho. – ¿Qué cuchicheáis?

Cristian sentía que debía ser él, quien le contara la verdad, sobre todo por lo culpable que se sentía. –Pues… mi niña, verás… No sé si recuerdas que tuvimos un accidente con el coche.

-Sí, lo sé, por eso estamos en el hospital. Menos mal que el bebé está bien… -dijo tocándose la tripa plana.

-No, no lo está.

-¿Cómo? ¿Le ocurre algo?

-Cariño… no sé ni cómo decírtelo y menos por segunda vez… -en ese instante Cristian se derrumbó y se puso a llorar.

Así que Dennis fue quien intervino. –Verás Melinda… lo que Cristian tiene que decirte, es que con el accidente perdiste al bebé. Y sufriste un ataque de histeria. –explicó lo más tranquilo posible.

Al principio ella no dijo nada, no podía creer lo que le acababan de contar. –NO, NO, eso no es verdad, vosotros no queréis a mi bebé, y me estáis mintiendo…

-Mi niña, mi padre está diciendo la verdad. –intervino Cristian aún con lágrimas en los ojos.

-NO, dejadme sola, no quiero veros, marchaos de aquí. –dijo casi a gritos.

Ellos se quedaron muy apenados, pero era mejor que ella se calmara y afrontara la verdad. Así que se despidieron de Cristian y se marcharon, ella se había tumbado de cara a la pared llorando.

Sus camas estaban muy cerca, así que Cristian alargó la mano para coger la suya pero ella le dio un manotazo. – ¡No me toques!

Eso le partió el alma, ella era lo que más quería en este mundo y estaba tan dolida que no quería que ni siquiera le tocara. Decidió dejarla un tiempo, para que asimilara la noticia, sabía que no debía ser fácil para ella la pérdida del bebé.

Pasado un rato se durmió, no quería dormir, pero su cuerpo dijo “basta” estaba exhausto, y necesitaba reponer fuerzas. Ya volvería a hablar con Melinda para intentar solucionar las cosas.

No supo si estuvo durmiendo muchas horas o pocas pero cuando despertó estaba mucho más fuerte, se sentía mejor. Giró la cabeza para ver a Melinda y casi se cae de la cama. La cama de Melinda estaba vacía, eso le horrorizó.

Llamó a la enfermera por el botón, que hizo que llamaran a su padre. No tardó casi nada en ir a la habitación. – ¿Qué ha pasado? –preguntó nervioso.

-No está, se ha ido, no está…

-Bueno calma, diré a los de seguridad que busquen por todo el hospital. No creo que vaya lejos, aún está convaleciente.

-¡Hay que encontrarla! –su voz sonaba desesperada.

-No te pongas nervioso, que así no adelantamos nada. –dijo su padre.

Estuvieron buscándola por todo el hospital, pero no dieron con ella. Cristian se estaba desesperando cada vez más. Fueron al hospital, Annette, Adriana, Delia, Darío, Pedro, para buscar por el hospital con más detenimiento, y para animar a Cristian que se estaba enloqueciendo.

-Todo esto ha sido por mi culpa… se ha ido y ha podido pasarle algo…-dijo con voz desesperada.

-Por favor, hijo cálmate. –contestó Annette.

-No me calmo, yo he provocado esto. Y si le pasa algo no respondo de mis actos. –amenazó.

-Tío, cálmate. Así no se arregla nada. –dijo Darío intentando calmar a Cristian.

-Tienes que darme el alta, tengo que buscarla, tengo que encontrarla antes de que pueda pasarle algo. –contestó nervioso.

-Eso no va a servir de nada, además aún tendrás la escayola varias semanas. –respondió Dennis.

-Me da igual, no quiero seguir en este maldito hospital. –se quejó.

No hubo manera de convencer a Cristian, no atendía a razones, quería salir de allí y no había manera de convencerle, estaba siendo irracional, pero todos se ponían en su lugar, en cómo se estaría sintiendo y harían lo mismo.

Así que a los dos días, sin tener aún noticias de Melinda, Dennis le dio el alta a Cristian, al menos en casa, se sentía más libre, y llamaba constantemente al móvil de Melinda. Pero no servía de nada ya que no lo cogía.

Habían buscado en varios sitios pero no consiguieron nada de nada, habían ido a la librería, a su casa, pero no habían conseguido dar con ella. Estaban muy asombrados por la habilidad de Melinda para permanecer escondida varios días y estando herida.

Cristian pasados dos días más, estaba harto de permanecer sin hacer nada. De no tener noticias de Melinda, de pensar que le podía haber pasado algo y sobre todo porque estaba herida. Así que cuando se quedó un rato solo, aprovechó para irse.

Le costó moverse, al final decidió coger un taxi, y fue al lugar al que su corazón le decía: a casa de Melinda. Seguramente no estaría allí pues nada más escaparse, habían ido y no estaba. Pero era el lugar en el que podría sentirse más cerca de ella aunque fuera mentalmente.

…………………………………

Dennis y los demás habían sido muy crueles, decían que había perdido al bebé, pero eso no era posible, ella lo sabía, y no podía dejar que quisieran separarla de su bebé. Era lo más importante para ella, más de lo que lo era Cristian.

Vio que Cristian se había dormido y esa era su oportunidad para poder escapar y estar con su bebé, no los separarían nunca. Se fue del hospital, nada más que con la ropa, el bolso y el móvil. Consiguió salir sin ser vista y se puso a caminar.

Sabía que estaba débil, la herida le tiraba si caminaba deprisa, pero no podía arriesgarse a que la cogieran. Caminó y se escondió en un callejón, sabía que en cuanto notaran que faltaba buscarían en el hospital y luego en su casa.
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