Mis novelas publicadas

¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

COMPRAR

En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

COMPRAR

Bienvenid@s




Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




domingo, 4 de abril de 2010

Renacer capitulo 15

15º- Preocupaciones

-Pero me apetece quedarme contigo. –dijo haciendo un puchero.

-Y a mi me gustaría no tener cáncer y aquí estoy. En la vida hay cosas que no nos gustan.

-No digas eso, ahora me siento mal…

-No pretendía eso, ya sabes lo que quiero decir. –contestó ella abrazándole.

-Ya sé que tienes razón, pero estoy muy a gusto contigo entre mis brazos. Así sé que no te puede pasar nada.

-Delia tiene que estar a punto de llegar, nos ha dejado un rato a solas pero las tiendas estarán cerrando. Venga anda, esta tarde te veo. –dijo besándole intensamente.

Cristian se marchó al hospital, y pasados unos minutos, Melinda oyó el sonido de las llaves abriendo la puerta. Delia entraba casi corriendo al comedor para sentarse a su lado. –Bueno cuéntamelo todo, con pelos y señales.

-Pues… la verdad es que, hemos estado muy a gusto, es muy cariñoso y atento. –contestó ligeramente sonrojada.

-Me alegro mucho. Yo mientras he ido a comprar, he llamado a Kirian, le he contado lo de la foto y lo demás. Me ha dicho que intentará hacer todo lo posible por ayudar. –explicó.

-¿Y Darío? Me apetece mucho verle. Podías decirle que viniera esta noche a cenar. Y ya que estamos que se vinieran Cristian y Kirian, ¿te parece bien? –preguntó ilusionada.

-Claro, además hoy no he visto a Kirian en todo el día. Vale yo llamo a Kirian, ¿llamas tú a Cristian y a Darío?

Ambas se pusieron a hacer las llamadas, afortunadamente Delia había comprado mucha comida no tendrían problemas para ser tantos en la cena. Primero llamó a Cristian que lo cogió en seguida. –Hola, ya te estoy echando de menos…

-Y yo, pero se nos ha ocurrido hacer una cena esta noche en casa. ¿Te apetece venir? Delia se lo está diciendo a Kirian, y ahora pensaba llamar a Darío.

-Es estupendo, pero ¿te importa que vayan mis hermanas?

-Claro que no, tengo muchas ganas de conocerlas. Cuando salgáis del hospital veniros aquí, estaremos esperando. Te quiero.

-Y yo más. –dijo Cristian antes de colgar.
Ellas se pusieron a prepararlo todo para la cena, Melinda estaba muy nerviosa, le preocupaba lo que pudieran decir las hermanas de Cristian sobre ella. No faltaba mucho rato para que llegaran los invitados, así que Delia y Melinda fueron a prepararse. Era evidente que iba a taparse la cabeza, pero pensó que sería mejor con un pañuelito en lugar de un gorro.

Pero el tema de la ropa era distinto, aún tenía la cicatriz en el pecho y debían operarla el pecho cuando se hubiera recuperado de la quimioterapia para lo que quedaban muchos meses.

Cogió un vestido azul por la rodilla con manga francesa y un escote recto, pero al verse vestida era más evidente la operación y eso hizo que se viera como un monstruo feo y horroroso.

La imagen del espejo empezó a transformarse en una masa deforme, con sus ojos, pero todo el cuerpo deformado, con cicatrices enormes y pus saliendo de ellas. Pero la imagen, su imagen, sonreía, era una sonrisa malvada y terrorífica que asustó mucho a Melinda.

Se puso a gritar con desesperación, las lágrimas caían sin control por sus mejillas por lo que estaba viendo. Hasta que unos gritos la sacaron de esa terrible visión de sí misma. – ¡Mel, Mel, despierta! –gritaba Darío.

Ella intentó enfocar a su alrededor, Darío la sujetaba en brazos, Delia estaba a su lado llorando y con la cara descompuesta. – Menudo susto me has dado… te oí gritar mientras le habría la puerta a Darío.

-Voy a ponerte en la cama, en cuanto llegue Cristian que te revise.

-Pero estoy bien, es que el reflejo era espantoso… -dijo cerrando los ojos y escondiendo la cara en el pecho de Darío.

-Mel, estabas en el suelo dormida y empezaste a gritar. –explicó Darío.

Mientras Darío colocaba a Melinda en la cama, sonó el timbre. –Voy a abrir, quédate con ella. –dijo Delia.

Delia fue hacia la puerta y abrió, aún tenía la cara llena de preocupación y algunas lágrimas en sus mejillas. Al abrir estaban Cristian y Kirian en la puerta y se asustaron mucho al verla así. – ¿Qué ocurre? –preguntó Kirian mientras la abrazaba.

-Es Melinda…

-¿Melinda? ¿Qué la pasa? ¿Se encuentra mal? –preguntó tan atropelladamente que casi no se había entendido lo que había dicho.

-Pues no sé muy bien. Creo que ha tenido una pesadilla pero me he asustado mucho de su reacción. Darío está con ella en la habitación.

Entraron dentro y Delia se fijó en que detrás de ellos había dos chicas y un chico. Una de las chicas era morena, con ojos azules, no muy alta. La otra le pareció tan bonita como las modelos, era rubia, alta, muy estilizada. Salvo que tenía los ojos azules muy oscuros.

Esta última iba de la mano de un chico, tenía los ojos verdes, el pelo negro, musculoso, y bastante guapo. Aunque ella pensó que no era tan guapo como su estupendo novio.

-Mira, estas son mis hermanas, son mellizas. Ella es Samanta. –Dijo señalando a la morena. – Ella es Adriana. –señaló a la rubia. –Y este de aquí es mi cuñado Pedro.

-Mucho gusto, soy Delia.

-Bueno vamos a pasar, y así revisas a Melinda. Si quieres que te eche una mano solo tienes que pedirlo. –comentó Kirian.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

0 rosas :

Publicar un comentario

Mi blog es mi casa, donde podéis encontrar novelas, relatos, consejos, videos y varias de mis aficiones, pasiones y locuras. Con los comentarios me ayudáis a mejorar, pero siempre desde el repeto y sin palabras feas ni insultos. Opiniones y críticas si se aceptan siempre

Así que, deja tu rosa después de la señal,piiii:

 
comentarios.

© Mi sueño de Papel, plantilla y gráficos hechos por ML Diseños, 2011

© Actualización de la plantilla y nuevas características por Daniel Ruiz, 2013

De nuevo ARRIBA   


DIMATHIAN. Una novela de María Orgaz.