Mis novelas publicadas

¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

COMPRAR

En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

COMPRAR

Bienvenid@s




Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




domingo, 27 de junio de 2010

Un amor entre las estrellas capitulo 19

19º- Gran problema a la vista

Después de una larga caminata que se les hizo bastante pesada, al fin vieron la nave. Estaba recubierta por la vegetación del entorno de tanto tiempo que llevaba allí. Se metieron dentro para ver cómo estaba todo.

-Sigue igual que el día que me sacasteis de aquí. –comentó Pedro.

-¿Y cómo querías que estuviera?

-No sé, jeje. –dijo entre risas.

Estuvieron mirándola y decidieron que debían romper las piezas más importantes y quemarla o algo así. Pero Pedro se tropezó, cayendo encima de uno del os paneles.

-¡Qué torpe eres hermanito! –se quejó Cristian.

-Pero da igual, si vamos a romperlo y quemarlo todo. –contestó Pedro.

Lo que no sabían ninguno de los dos, es que habían puesto en marcha el dispositivo de localización de la nave. Y mientras en La Tierra, el comandante Smith les había localizado. Pero ellos no sabían nada, se pusieron a destrozar la nave, para luego poder quemarla mejor.

……………………………

El comandante se había enloquecido cuando vio huir a Cristian y a Pedro, se le habían escapado los dos especímenes que le podían haber hecho muy famoso, no podía consentir que un par de listillos le arrebataran su oportunidad de hacerse famoso.

Ordenó que los buscaran por todo el país, en los aeropuertos estaban avisados de que si los veían debían detenerlos al instante. Por carretera también dio el aviso, e incluso por barco.

No permitiría que se salieran del país y perderlos de vista. Pero pasados varios días no había ni rastro de ellos, era como si se hubiesen esfumado. Ya casi daba por perdida su oportunidad de triunfar hasta que una mañana…

-Señor, no se lo va a creer. –le dijo uno de los informáticos.

-¿Qué ocurre?

-Hace unos minutos, nos llegó la señal de localización del transbordador Esperanza. –contestó.

-¿Cómo? –preguntó incrédulo. – ¿Localizasteis su posición?

-Sí, es un punto muy lejano, nosotros no tenemos constancia de ningún planeta conocido, pero desde luego el punto señalaba en ese cuadrante. –respondió.

-Es el planeta de aquellos especímenes que tuvimos aquí. Tenemos que ir allí en seguida. –dijo.

-Ya no sigue activa la señal.

-Deben haber desconectado el localizador. Pero si tenéis la localización, con eso es suficiente. –contestó. –En una semana partiremos, quiero los hombres mejor preparados. Quiero alguno de esos especímenes. Conquistaremos ese planeta y mi logro será mundialmente conocido. –dijo con tono de superioridad y con una malévola sonrisa.

-Si, señor.

………………………….

Después de destruir la nave, Cristian respiró algo más tranquilo. Ya podía dedicarse completamente a lo que realmente quería, amar profundamente a su preciosa Melín.

Aunque los siguientes días se volcaron en estar con Melín y Aileen, lo cierto era que echaban de menos los poderes tan fantásticos de los himanis. Eso sí, intentaban disimular todo lo que podían, pues seguían indecisos, sobre todo Cristian.

Sabían las ventajas que tendrían convirtiéndose en himanis, pero sabían que echarían de menos ser unos humanos. Porque siendo humanos podían intentar mejorar para ser humanos mejores.

Durante las siguientes semanas, los himanis quisieron conocer más sobre la raza humana, sus costumbres, su idioma, querían aprender. Ellos mientras aprendían otro tipo de costumbres de los himanis, a parte de intentar hablar el idioma.

Pero lo del idioma era lo que más les costaba, pues su garganta no estaba preparada para esos sonidos tan agudos, solo habían sido capaces de emitirlos siendo himanis por unas horas.

Aunque lo que más les gustaba era ir a cazar, cogían los arcos y los “sifales”, habían aprendido varias cosas de los himanis. Aunque Pedro era algo impaciente, y en más de una ocasión por no esperar al momento oportuno, se le había escapado la presa.

-Hermanito, te lo he dicho muchas veces, no seas impaciente o si no, no conseguirás cazar nada. –comentó Cristian. –Mira, haz lo que nos dijeron las chicas, cierra los ojos e intenta ponerte en armonía con el entorno.

-Pero es que no sé como hacer esa cursilada. –contestó.

-No es una cursilada, y si pusieras interés ya lo habrías logrado. Además no es difícil. –dijo su hermano. –Tú solo cierra los ojos y no pienses en nada. Cosa que te resultará muy fácil. –se burló.

-Ja, ¡qué gracioso! –dijo poniendo cara de enfado.

Ambos hermanos cerraron los ojos y se quedaron quietos, Cristian ya estaba en armonía con el entorno y le resultaba muy fácil distinguir determinados sonidos. A Pedro le estaba costando un poco, pero puso todo su interés.

-Creo que… oigo pisadas. –susurró.

-Yo también, deben ser las chicas. –contestó abriendo los ojos.

Buscaron a su alrededor y vieron aparecer a Melin y Aileen con las caras llenas de preocupación. – ¿Ocurre algo? –preguntaron.

-Problemas. –dijeron sin tocarles, pues ya habían aprendido un poco del idioma.

Volvieron corriendo al poblado, estaban todos los himanis juntos, y bastante nerviosos. Los ilaris estaban en el centro. Melín y Aileen se colaron entre todos para llegar a los ilaris, Pedro y Cristian las siguieron.

Ellas se giraron y los tocaron. –Los ilaris han visto que los humanos vienen hacia aquí. Llegarán dentro de muy poco.

-¿Cómo? –preguntó Pedro. – ¡No puede ser! Ya destruimos la nave.

-Hermanito pero aquel día tropezaste con uno de los paneles. –le recordó Cristian. –Debiste tocar algún botón y activar el dispositivo de localización.

-¿Y qué vamos a hacer?

-Los ilaris quieren que nos contéis todo lo que sepáis de sus armas y de sus estrategias de ataque. –dijeron ellas. –Nosotras os traduciremos.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

1 rosas :

Cristina dijo...

ooh oohhh llegan problemas!! =0 joooooooo jajaja muy interesante mariaa sigue asi

Publicar un comentario

Mi blog es mi casa, donde podéis encontrar novelas, relatos, consejos, videos y varias de mis aficiones, pasiones y locuras. Con los comentarios me ayudáis a mejorar, pero siempre desde el repeto y sin palabras feas ni insultos. Opiniones y críticas si se aceptan siempre

Así que, deja tu rosa después de la señal,piiii:

 
comentarios.

© Mi sueño de Papel, plantilla y gráficos hechos por ML Diseños, 2011

© Actualización de la plantilla y nuevas características por Daniel Ruiz, 2013

De nuevo ARRIBA   


DIMATHIAN. Una novela de María Orgaz.