Mis novelas publicadas

¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

COMPRAR

En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

COMPRAR

Bienvenid@s




Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




jueves, 1 de julio de 2010

Un amor entre las estrellas capitulo 23

23º- Transformación permanente a la fuerza

Después de los segundos más angustiosos para Melín y Pedro, vieron cómo Cristian empezó a removerse. Su cuerpo comenzó a cambiar, para convertirse en himanis definitivamente. Era la única solución si querían salvarle la vida.

Una vez que su cuerpo terminó de cambiar, los espasmos y movimientos cesaron, y su respiración se tranquilizó. Sus heridas dejaron de sangrar y Melín se acercó a él para coger su mano.

Pedro supuso que su hermano estaba a salvo, pero no estaba tranquilo, había visto cómo su vida se apagaba. No se había dado cuenta de lo mucho que quería a su hermano hasta ese momento en que creyó que lo perdería.

Le metieron en una de las cándilis para que descansara, Melín no quiso separarse de su lado. Los demás debían volver a la batalla, pues sabían que los humanos no se darían por vencidos tan fácilmente.

…………………….

Cuando los soldados se vieron alcanzados por la bola de energía de Melín, el comandante Smith se sorprendió. No creía que esos seres tuvieran tanto poder, que parecía cosa de brujería y magia.

-¡Mierda! –gritó. –Nos alejaremos un poco. Pero volveremos a atacar.

-Señor, tienen mucho poder… -dijo uno de los soldados.

-No me importa el poder que tengan. A mi no me vencerán unos monstruitos. –contestó con furia.

Se retiraron para poder curar a los heridos, y descansar antes de plantear otra estrategia de ataque. Debían someter a esos seres y conquistar ese planeta. Así los estudiarían, seria uno de los mayores hallazgos de la historia. Además eso haría que el comandante fuera muy famoso.

…………………………

La batalla siguió porque los himanis fueron a atacarles. Querían venganza en ese momento más que nunca. Cristian ya era como uno de ellos, además les había salvado la vida.

Mientras Melín permanecía junto a Cristian. Aunque ya era un himanis, sus heridas tenían que curarse y eso tardaría un poco. Ella le observaba con devoción, durante su estado de inconsciencia. Hasta que pasadas unas horas vio que empezó a abrir lentamente los ojos.

Ya no necesitaba hablarle con los ventin pero sentía la necesidad de sentirle y tocarle para comprobar que realmente seguía vivo. Él estaba bastante desorientado y también muy débil.

-Hola. –susurró ella con ternura.

-Hola… -suspiró él con mucho esfuerzo.

-¿Cómo te encuentras? –le preguntó ella.

-Cansado… y me duele el estómago…

-Te dispararon, pero les lancé una gran bola de energía. –contestó Melín. –Creí que te perdía para siempre…-dijo mientras comenzó a llorar.

-Jamás me separaré de ti, pase lo que pase… -contestó Cristian intentando levantarse pero sin verse capaz por el dolor.

-No hagas esfuerzos, aunque ya eres himanis, debes descansar para recuperarte antes. –respondió ella.

-¿Soy himanis por unas horas otra vez? –preguntó sorprendido.

Melín estaba dubitativa, no sabía cómo se lo tomaría Cristian, pues sabía que no se había decidido, pero de no haberlo hecho no habría sobrevivido. –No, el cambio es permanente. Pero era la única forma de salvarte la vida. –contestó con miedo.

Cristian se quedó paralizado, había estado dudando si convertirse en himanis o no, y ya no había retorno. Pero… estaba feliz, estaría en igualdad de condiciones con su preciosa Melín. Además seguía vivo y daba las gracias por ello.

Sabía lo que necesitaba en ese momento, lo que su cuerpo le pedía mientras sus ojos penetraban en los de Melín de forma profunda e intensa. Se incorporó lo justo para llegar a sus labios y besarlos con pasión.

Ella respondió encantada al beso, acercándose a él con cuidado para no lastimarlo. Pero a Cristian le daba igual su recuperación, necesitaba sentir a Melín y poseerla.

Acariciaba su cuerpo con delicadeza pero a la vez con urgencia. El fuego en su interior se había encendido más intensamente que las otras veces. Y sentirla a través de los ventin era una sensación extraña.

Sentir el roce de las manos de Melín por su nuevo cuerpo era algo diferente, lo sentía inigualablemente suave. Como si sus manos estuvieran echas para acariciarse toda la vida.

Se besaban y acariciaban por todas partes, deseando sentirse como si nunca hubieran estado juntos. Pues al tener Cristian su nuevo cuerpo que le permitiría permanecer para siempre como un himanis, les resultaba como si fuera la primera vez que fueran a unirse.

Se quitó los pantalones, todavía llevaba la ropa, aunque en su nuevo cuerpo la sentía extraña como si no debiera llevarla. Levantó el vestido de Melín. Ansiaba tanto entrar en ella que no pensaba, su cuerpo actuaba solo.

Ella se dejaba llevar, también las sensaciones que estaban experimentando eran nuevas para ella. En esa ocasión, Melín se estaba dejando llevar tanto, que fue ella la que se movió, buscando el miembro de Cristian para que entrara en ella.

Él no opuso resistencia, se dejó llevar. Dejando que sus nuevos sentidos disfrutaran de Melín, moviéndose acompasadamente. Primero comenzaron un baile suave y pausado, pero estaban tan ansiosos que el ritmo se aceleró considerablemente.

Disfrutaban de esas caricias y besos que hacía que esa experiencia estuviera siendo única para ambos. Cuando llegaron al clímax, Cristian gimió audiblemente porque jamás había sentido algo así.

Supuso que se debía a sus sentidos más desarrollados, y lo agradeció tremendamente. Estaba realmente excitado. Tanto que volvió a poseer a Melín, pues su sed de ella no se había extinguido.

Volvieron a alcanzar el clímax. Haciendo que Cristian sintiera tal placer que creía que explotaría ante semejantes sensaciones. Se quedaron abrazados. Sintiendo el roce de sus cuerpos.

Cristian sabía que ser himanis para siempre era su destino, y estaba feliz por ello, pues podría compartir su vida con la encantadora Melín. Sentirla entre sus brazos, protegerla, amarla… era su misión en la vida.

Sus ojos se fueron cerrando, recordando la sesión de amor tan profunda e intensa que habían tenido. Cristian ni había protestado por sus heridas. Ni las había sentido, sus sentidos habían estado ocupados, pues habían estado sintiendo en su plenitud a Melín. Estaba encantado de su nueva vida, que empezaba a partir de ese estupendo día.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

1 rosas :

Cristina dijo...

que preciosidad de capituloo!!!!!!!!1 me ha encantado mariaa sigue asi y espero el siguiente pronto!! xD

Publicar un comentario

Mi blog es mi casa, donde podéis encontrar novelas, relatos, consejos, videos y varias de mis aficiones, pasiones y locuras. Con los comentarios me ayudáis a mejorar, pero siempre desde el repeto y sin palabras feas ni insultos. Opiniones y críticas si se aceptan siempre

Así que, deja tu rosa después de la señal,piiii:

 
comentarios.

© Mi sueño de Papel, plantilla y gráficos hechos por ML Diseños, 2011

© Actualización de la plantilla y nuevas características por Daniel Ruiz, 2013

De nuevo ARRIBA   


DIMATHIAN. Una novela de María Orgaz.