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¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

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En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

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Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




miércoles, 18 de agosto de 2010

Pequeño milagro de amor capitulo 10

10º- Cambio brusco

-Yo… -volvió a decir. –Tú me gustas mucho, pero… últimamente me estoy agobiando, siempre he sido muy independiente, y necesito mi espacio.

-Entiendo… - dijo él con desilusión. –De acuerdo, no te molestaré ni agobiaré. –añadió antes de levantarse.

Ella también se levantó, sujetándole la mano. –Por favor, no te vayas así. Yo quiero seguir viéndote. Es solo que… necesito espacio, no verte todos los días. Así… poder echarnos en falta.

-De acuerdo. –contestó rozando su mejilla. –Voy a irme, así podrás echarme en falta, desde hoy.

La verdad es que a ella le había dolido el alma tener que decirle algo así a un chico tan maravilloso, pero necesitaba su espacio y su independencia. Durante varios días no pegó ojo pensando en Cristian. Tan solo hablaban por teléfono un rato para saber cómo se recuperaba Melinda.

Por las tardes, salía a dar un pequeño paseo, pues estar todo el día en casa la agobiaba muchísimo, y verse encerrada en casa de baja la asfixiaba como si estuviera en una habitación sin ventilación.

Una de las tardes, caminó algo más lejos, le apetecía ver un paisaje distinto al de su barrio. Pero estando por un parque algo lejano a su casa, sintió como si la estuvieran observando, el parque estaba algo solitario.

Quiso volver a casa, estaba poniéndose más nerviosa por momentos. Miró detrás y vio a un chico rubio, alto y bastante musculoso que se acercaba a ella por momentos. Ella no se lo pensó dos veces, echó a correr para poder escapar de ese chico que se acercaba a ella.

De vez en cuando miraba atrás y el chico cada vez se acercaba más. Estaba alterada, con el corazón latiendo a mil por hora y el pánico se estaba apoderando de ella por momentos. Aún estaba lejos de casa, pero vio que estaba en la calle en la que Cristian dijo que vivía.

No se lo pensó dos veces, se acercó al portal y llamó al portero. – ¿Sí? ¿Quién llama? –preguntó Cristian.

-Cristian, soy yo, un chico me persigue, está muy cerca. NECESITO AYUDA. –gritó con desesperación.

-YA VOY. Mientras, abro y métete en el portal. –contestó enérgicamente.

Ella nada más abrirse la puerta se metió dentro y cerró la puerta. Entonces vio como el chico rubio intentaba abrir la puerta por la fuerza. –Abre, preciosa, solo quiero estar contigo y pasar un buen rato. –dijo.

Melinda estaba cada vez más aterrorizada, hasta que oyó unos pasos que bajaban los escalones a toda prisa. –Mel, ¿estás bien? –preguntó abrazándola.

Entonces el chico empezó a golpear con más fuerza, hasta que rompió un trozo del cristal de la puerta del portal. Cristian no se lo pensó dos veces abrió la puerta y se abalanzó sobre el rubio.

-Oye tú, niñito de cara bonita, quiero estar con la preciosidad. ¡Déjame tranquilo! –gritó muy molesto.

-¡No se te ocurra acercarte a ella! –amenazó con mucha furia. –Jamás la tocarás, ni tú ni nadie.

Empezaron a propinarse golpes el uno al otro, mientras Melinda estaba aterrorizada viéndolo todo. Cristian recibió un golpe en la cara que le partió el labio, y algunos en el estómago. Pero no se acobardó, comenzó a devolverle los golpes al chico rubio, dejándole muy dolorida una rodilla.

Aprovechando esa ventaja, le propinó varias patadas en las costillas, y un puñetazo que le hizo tambalearse. Cayó al suelo y Cristian le dio un último golpe rompiéndole la nariz. El agresor salió despavorido antes de que volviera a darle algún otro golpe.

Cristian algo dolorido y con el labio sangrando se acercó a Melinda, que estaba temblando del miedo que había sentido. – ¿Te encuentras bien?

-Sí… -dijo con la voz algo temblorosa.

-Vamos arriba, que tuve que dejar a la niña en la cuna para poder bajar a ayudarte y no quiero que esté sola. –comentó él ayudando a Melinda a caminar.

Ella no paraba de mirarle, la había salvado, aún a pesar de lo cruel y estúpida que había sido con él. Se daba cuenta de que aunque se había sentido un poco agobiada, en realidad se había sentido halagada de tantas atenciones.

Sabía que Cristian le gustaba sinceramente, pero el miedo a sufrir era lo que la había hecho apartarle de su lado. En ese momento, supo que quería conocerle más, y estar junto a él.

Entraron en la casa y él fue directo a por la niña, que se había puesto a llorar. Fue con Melinda y la guió al comedor. –Perdona, mis padres no están, y si está sola se asusta.

-Hola, peque. Hacia mucho que no te veía… -dijo con añoranza.

La niña extendió los brazos con una sonrisa para que Melinda la cogiera, pues la había reconocido y se alegraba mucho de verla. Ella la cogió encantada y la abrazó fuerte.

-Te echaba de menos… -dijo Cristian muy feliz. –Y yo también… -susurró al oído de Melinda de forma tan sensual, que tuvo que respirar hondo y calmarse para no caerse al suelo de bruces.

-Yo… lamento cómo me comporté contigo. No sé ni porqué has bajado a ayudarme antes.

-Porque jamás permitiría que te ocurriera nada. Porque… -quiso continuar pero se quedó callado y sonrojado.

-¿Por qué?

-Bueno yo… verás yo… -estaba balbuceando sin sentido alguno. –Yo… -dijo mirándola.- Yo te quiero, y… me gustaría que me correspondieras.

-Y te correspondo. –respondió roja como un tomate. –pero tengo miedo a sufrir y pasarlo mal.

-Jamás te haría daño. Eres la criatura más linda y hermosa. No me perdonaría causarte daño alguno. –contestó rozando su mejilla con dulzura.

Sus rostros se arrimaban progresivamente, cada vez más cerca. La respiración de Melinda se aceleraba por momentos, y Cristian estaba impaciente por poder rozar de nuevo sus labios. Hasta que se fundieron en un tierno beso, jugando con sus lenguas apasionadamente.

Pero ese fantástico y mágico beso se vio interrumpido por el llanto de la niña, que aún seguía en brazos de Melinda. Ella empezó a arrullarla, tarareando Claro de Luna de Debussy y la niña se calmó enseguida.

-¿Claro de Luna? ¿No me digas que la conoces? –preguntó Cristian sorprendido.

-Sí. No es que me guste demasiado la música clásica, pero es una canción que me encanta. De pequeñas nos la tarareaba mi madre para calmarnos. –respondió ella con una sonrisa.

-A la niña es la única canción que la calma cuando se pone a llorar. –dijo con la voz ilusionada.

Pero ese ambiente en el que se habían sumergido se había roto por la interrupción de la niña, y ambos se habían quedado algo cortados. No se atrevían a volver a besarse, pues estaban bastante cohibidos.

De todas formas fue una tarde muy amena, estuvieron charlando durante un par de horas, hasta la hora de la cena. Los padres de Cristian llegaron y Annette la madre de Cristian conoció a Melinda. Dennis ya la había conocido en el hospital.
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5 rosas :

B€!t@ dijo...

Me encantaaa!!!!!xD espero ansiosa el siguiente capítulooo!!!! besoteeees!!!!xD

Cristina dijo...

oooooohh como molaaa!!! quiero el siguiente tiaaa iaiiisss Cristian yo kiero un Cristian en mi vidaaaaaa jooo =(

la_ninia_eli dijo...

me encanta mola muxo la historia
espero k la sigas escribiendo :)

Alia Aballe dijo...

Comoo meee Gustaa!

sigue asi :D

nyf_270705 dijo...

ohh me encanta!!!deseando leer el 11 con impaciencia!!!!!jaja k xuli sta!!un beso

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