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¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

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En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos.
Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

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Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.

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domingo, 22 de agosto de 2010

Pequeño milagro de amor capitulo 12

12º- Reunión de antiguos alumnos

-Iré contigo. Así no estarás sola. –contestó muy convencido.

-¿Harías eso por mí? –preguntó asombrada.

-Por ti… vendería mi alma al mismo diablo.

La reunión sería la semana siguiente, el resto de tardes se estuvieron viendo y Melinda ya estaba recuperada de la operación. Todas las tardes paseaban con Evelyn, que se entendía cada vez mejor con Melinda.

-Al final me voy a poner celoso. –dijo simulando enfadarse. –Te quiere más a ti que a mí.

-Claro que no. Lo que pasa es que a mi me encantan los niños. No lo puedo evitar. –contestó sonriendo.

Esa semana fue maravillosa, se conocieron más a fondo y disfrutaban de la compañía mutua. Evelyn crecía por momentos y se emocionaba cada vez que veía a Melinda, sobre todo cuando estaba junto a su padre.

Sus hermanas no estarían en varios días, pues se habían cogido unos días libres en sus trabajos y habían decidido irse a un balneario, Melinda con lo de la fiesta decidió no acompañarlas.

El día de la fiesta, Melinda estuvo nerviosa nada más levantarse. La fiesta era por la tarde así que tenía que prepararse, no quería que sus antiguas compañeras volvieran a ridiculizarla como lo habían hecho antaño.

Después de revolver su armario varias veces, finalmente se decidió por un vestido morado que tenía, con escote de pico y tirantes. Se maquilló lo justo para tener buen aspecto y esperó a Cristian escuchando algo de música.

Cuando llamaron a la puerta se puso de los nervios, abrió la puerta y Cristian apareció ante ella con la niña en brazos, que llevaba un precioso vestido azul cielo. –Va muy guapa. –dijo Melinda sonriéndola.

-Tú si que estás hermosa… -contestó Cristian con la boca abierta.

-Gracias. –se ruborizó tremendamente. –Nos vamos ya ¿verdad?

-Claro, que no quiero que llegues tarde. –dijo besándola cariñosamente.

Salieron de casa y se montaron en el coche de Cristian. Llegaron enseguida pues no era un colegio que estuviera demasiado lejos del barrio. –Ve entrando tú, que voy a aparcar.

Ella se bajó y entró dentro. Nada más entrar vio a un par de antiguos profesores a los que saludó encantada. Se fue a la mesa de la comida a picar algo, hasta que la interrumpieron. – ¿Melinda? ¿No me digas que eres tú? –preguntó la voz de una chica.

Melinda se dio la vuelta y vio allí a una antigua compañera suya. Rubia teñida y con una expresión de superioridad que la irritó mucho. – ¿Marta? no sabía que venías. –contestó lo más cortés que pudo.

A su lado se pusieron otras antiguas compañeras a su alrededor a hablar falsamente con ella. Les había sorprendido ver que realmente estaba muy guapa eso había irritado mucho a todas, pero en especial a Marta.

-Así que estás sola, como siempre ¿no? –dijo con ironía.

………………………….

Cristian se quedó aparcando el coche, la niña balbuceaba en el asiento mientras él aparcó el coche. Cuando acabó, sacó a la niña de la sillita. Entró en el colegio y buscó con la mirada a Melinda, sabía que no sería difícil localizarla, estaba tan hermosa que le había dejado casi sin palabras.

La encontró en seguida, al lado de la mesa de la comida, rodeada por varias chicas que parecían estar atosigándola. Se acercó para intentar escuchar lo que decían y no le gustó nada.

-Así que estás sola, como siempre ¿no? –dijo con ironía aquella chica rubia.

Eso pudo con él. Nadie menospreciaría a su preciosa Melinda. –Cariño, la niña quiere que la cojas. –dijo él con toda naturalidad.

-Claro. –contestó ella acercándose para coger a Evelyn que empezó a sonreír nada más estar entre sus brazos.

Las demás se quedaron boquiabiertas, pero Evelyn las encandiló a todas. A todas menos a Marta, que se puso verde de envidia. No solo Melinda estaba con un chico guapísimo sino que además tenía una niña.

-¿No nos presentas, Melinda? –preguntó Marta con malicia.

-Él es Cristian, y ella es Evelyn. –contestó mientras sonreía a la niña.

-La niña es adorable. - dijo Sara, una de las antiguas compañeras, parecía bastante sincera. – ¿Puedo cogerla?

-Claro. –dijo Melinda acercándosela a los brazos.

Sara empezó a poner caras y hacer carantoñas a la niña que empezó a reírse a carcajadas. Las demás se pusieron también a hacer de reír a la niña que las imitaba los gestos haciendo que todas sonrieran.

-Por favor, estáis dando el espectáculo con la edad que tenéis. –dijo Marta mirando a la niña con cara de asco.

-Vamos, Marta, si es una niña adorable. –contestó Sara intentando calmarla. Se la acercó para que la mirara, pero la niña al ver su expresión se puso a hacer pucheritos.

-Trae, yo la cogeré. –dijo Cristian.

Cristian cogió a la niña y comenzó como siempre a tararearle Claro de Luna. Las compañeras de Melinda se quedaron embobadas, no solo era un chico encantador, sino que además era un padre estupendo.

Durante la fiesta, Melinda estuvo muy animada, ver a antiguas compañeras al final no había sido mala idea. Todas se habían alegrado mucho de verla y con la niña se habían quedado maravilladas de lo encantadora que era.

Cristian se acercó a ella y la besó con dulzura, para después acercarse a su oído. – ¿Ves como ha sido buena idea venir?

-Si bueno, supongo que sí. Aunque me imaginaba que Marta estaría así, ella era la peor de todas. –contestó. –Además no ha dejado de mirarte en todo el tiempo. –dijo apenada.

Cristian hizo que le mirara a los ojos y le sonrió. –No seas tonta, para mí solo existes tú. Además no se si te has dado cuenta pero eres la más hermosa y por eso no paran de mirarte todos. –respondió señalando con la mirada al resto de asistentes.
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4 rosas :

la_ninia_eli dijo...

me encanta!!!
espero el 13 con ganas jejeje
lo aces muy bien wapisima, sige asi ^^

Cristina dijo...

oohh me encnataaaaaa!! dios esta historia esta genial... pero Marta... mm.. no meda muy buena espina.. y uff k decir de Cristiaaan kkuff me lo comiaa (L) xDD un beso guapa espero pronto el siguiente

nyf_270705 dijo...

m encanta!!!!esperando el 13 con muxa impaciencia...me encanta!!!!!(L)

B€!t@ dijo...

me encanta.... kiero un cristian en mi vida......!!!!! xD voy al siguiente!!!!bss wapa, lo haces muy bien!!!

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