Mis novelas publicadas

¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

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En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

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Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




jueves, 2 de septiembre de 2010

Pequeño milagro de amor capitulo 29

29º- Escapando del peligro

Melinda no podía creerlo, estaban hablando de Cristian. Le habían pegado y hecho Dios sabe cuantas cosas. Se fue a la parte de detrás de la casa con cautela. Sintió una patada del bebé.

-Tranquilo peque, pronto estaremos con papá otra vez. –susurró acariciando su barriguita.

Encontró otra ventana, y se asomó con cuidado. Al mirar se quedó de piedra. Cristian estaba allí maniatado, con el cuerpo magullado, sangre y varios cortes. No pudo evitar que los ojos se le humedecieran ante tal imagen.

Tenía que salvarle, sacarle de allí como fuera. Vio que debajo de la ventana había una piedra, así que se subió para poder acceder a la ventana, que para su suerte estaba ligeramente abierta. La subió lentamente para poder asomarse. Aunque se dio un ligero golpe en la barriguita al meterse dentro, pero no se quejó, tenía que salvar a su novio.

Cristian al escuchar ruidos de la ventana, desvió la mirada para ver de lo que se trataba. Allí estaba Melinda, intentando colarse por la ventana con la barriguita. – ¿Qué haces aquí? –susurró bastante nervioso.

-Vengo a buscarte. –dijo ella una vez estaba dentro de la habitación.

-Tienes que marcharte. No sé cómo te han dejado venir en tu estado. –contestó.

-No saben que he venido, me fui a hurtadillas. –dijo acercándose a él.

Intentó desatarle, pero los nudos estaban bastante apretados. Él la miraba preocupado, sin entraban en la habitación y la descubrían, estaría en peligro. Finalmente, Melinda consiguió desatarle.

Estaba bastante débil pero consiguió mantenerse en pie. Miró a su querida Melinda y la abrazó con fuerza. –No has debido ponerte en peligro de esta manera…

-Pensamos que podía tener en su casa y le pedimos la dirección a Sara. –contestó. –No podía dejar que te hiciera esas cosas tan horribles.

Iban a salir por la ventana, cuando alguien les interrumpió. –Pero mira a quién tenemos aquí… -dijo alegremente la voz de Elena.

Cristian se giró para mirarla, y camufló con su cuerpo a Melinda. Sentía la barriguita rozándole la espalda. –No te acerques. –dijo Cristian seriamente.

-Me parece que ahora ya, si que podemos jugar en serio. –dijo sonriendo. –Walter…

Cristian vio a Walter entrar en la habitación. Sabía que estaban en peligro, y él debía poner a salvo a Melinda. Decidió jugársela. Se lanzó a por ellos, sobre todo hacia Walter.

Después de forcejear un poco consiguió darle un golpe en la cabeza que lo dejó noqueado. Pero al darse la vuelta, Elena estaba acorralando a Melinda. Tenía en la mano una navaja.

Se acercó aceleradamente a ellas, y empujó a Elena que cayó al suelo. Aprovechó ese momento para salir de allí con Melinda. Tuvo que ayudarla a salir por la ventana, dándose prisa antes de que pudieran impedirles escapar.

Corrió un poco para alejarse de la casa. Pidieron ayuda a un matrimonio que pasaba cerca. –Oigan, por favor, necesitamos su ayuda.

-¿Pero qué os ha pasado? –preguntaron al ver sus ropas llenas de la sangre de las heridas de Cristian.

-Necesitamos que avisen a la policía y que no dejen avisar a nuestra familia.

El matrimonio accedió encantado. Les ayudaron y esperaron a que la policía llegara y les tomara declaración. Mientras esperaban a la ambulancia, llegó la familia. Se abalanzaron para abrazarlos.

Pero todos miraron enfadados a Melinda. Fue Kira, con gran enfado en el rostro quien la regañó. –Hermanita, ¿estás tonta? –preguntó. – ¿Sabes el susto que nos llevamos cuando vimos que te habías ido?

-Yo solo quería ayudar a Cristian. –se justificó.

Vieron que su ropa estaba manchada de sangre y se alarmaron. –La sangre es mía. –dijo Cristian.

La abrazaron fuerte y ella siseó de dolor. Dennis se dio cuenta de ello. – ¿Qué te ocurre?

-Es que al entrar a buscar a Cristian, me di un golpe.

-Cuando venga la ambulancia irás con Cristian, así te revisarán. –comentó él.

Cristian abrazó a su novia. Aunque estaba bastante débil por tantos golpes y cortes a lo largo de su cuerpo. –te quiero…

-Menos mal que estás conmigo…

-Dadme a la niña, quiero verla. –pidió entonces él.

Annette la llevaba en brazos, estaba dormida. Pero cuando Cristian la cogió, la apretó tan fuerte que se despertó. –Papi…

-Sí, mi niña… soy yo. –contestó mientras se le saltaban las lágrimas.

Llegó la ambulancia y se los llevó al hospital. Tuvieron que coserle los cortes a Cristian y hacerle pruebas para comprobar si tenía daños internos. Mientras estuvieron revisando a Melinda, fue el propio Dennis quien lo hizo.

-¿Está todo bien? –preguntó ella.

-Ha sido una imprudencia lo que has hecho… -la regañó.

-¿El bebé está mal?

-Con ese golpe, se ha dañado la placenta. Si no tenemos cuidado podría desprenderse y el embarazo se complicaría. –explicó.

Melinda empezó a ponerse nerviosa y fue inevitable que algunas lágrimas se derramasen por sus mejillas. –Yo… solo quería ayudar a Cristian.

-Lo comprendo. Pero debiste pensar en el bebé.

-¿Le va a pasar algo? –preguntó con desesperación.

-Si estás en reposo absoluto hasta que finalice el embarazo, no creo que pase nada malo. –contestó. –pero no puedes hacer cosas como esa. ¿Entendido?

-Sí. –dijo con desgana.
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4 rosas :

nyf_270705 dijo...

m encanta!!!!es lomejor el capiii m alegra de la manera de la k a salvado a cristian,yo si estuviera en su peyejo,tb lo abria exo

B€!t@ dijo...

diooos, m encantaaaaa!!!!! BESOS WAPAAA kiero el siguienteee

Miriam dijo...

Me encanta este capitulo !!
Como Melinda salva a Cristian es... buff, lo mejor

la_ninia_eli dijo...

dios me encanta!!!
meos mal k no a pasando nada, excepto lo del embarazo :(

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