Mis novelas publicadas

¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

COMPRAR

En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

COMPRAR

Bienvenid@s




Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




sábado, 4 de septiembre de 2010

Pequeño milagro de amor capitulo 31

31º- El último peligro

Les contaron la noticia esa misma noche, pues ella se empeñó en llamarlos y contárselo por teléfono. Fue una gran noticia que les pilló un poco desprevenidos a todos, pero fue muy bienvenida.

Unas cuantas semanas más tarde, el embarazo de Melinda seguía su curso, en reposo absoluto. Su barriguita era abultadísima, pero Dennis la hacía revisiones cada dos por tres. Mientras comenzaron con los preparativos de la boda, aunque el menú tuvieron que aplazarlo, pues Cristian quería esperar a que ella diera a luz para ir los dos juntos.

Mientras empezaron con la iglesia, la decoración, el regalo para los invitados y los trajes. Melinda estuvo mirando catálogos que le llevaron sus hermanas. No quería terminar de escoger un vestido hasta haber tenido al bebé.

-Hermanita, si ya puedes elegir alguno. –protestó Adriana.

-Todavía no, hasta que no tenga al bebé y pueda caber en alguno de ellos. –contestó.

-Oye pero… yo no quiero ir con un vestido de esos muy pomposos. –se quejó Kira. –Sabes que no es mi estilo.

-Hazlo por mi, solo será un día. Además sabes que el que elegiré será sencillo, no los quiero demasiado recargados.

-A ver si nos va a escuchar Cristian… -dijo Adriana.

-Tranquila, bajó a comprar, tardará un rato. –respondió.

-¿Y seguís teniendo la escolta policial? –preguntó Kira.

-Pues si… y conociendo a Cristian la habrá dejado aquí en el portal. Está demasiado sobre-protector. –se quejó ella.

-Hermanita es mejor prevenir... –dijo Adriana algo seria.

Mientras que hablaban oyeron que sonaba el timbre. Kira se levantó para abrir, no se le ocurrió ver por la mirilla de quién se trataba. Al abrir la puerta vio a un hombre muy grande.

Recordaba la fotografía que había visto de Walter cuando pusieron la denuncia y vieron que era reincidente. Puso los ojos como platos, y él al ver que la reconoció intentó pegarla.

Pero ella tenía buenos reflejos y logró esquivar el golpe. Le dio una patada, que apenas le movió del sitio, e intentó cerrar la puerta. Por desgracia, Walter era un hombre muy fuerte.

-Adriana ¡Te necesito! –gritó con desesperación.
Adriana acudió al grito de su hermana, la vio intentando cerrar la puerta para cerrarle el paso a un hombre muy grande. La ayudó sin pensárselo, pero no consiguieron nada.

Walter consiguió entrar. Las apuntó con una pistola, obligándolas a retroceder hasta el comedor. Melinda cuando vio lo que ocurría, se puso muy nerviosa, y comenzó a llorar sin poder evitarlo.

……………………………

Cristian había ido a comprar. Iba solo porque así dejaría a las tres hermanas solas. Sabía que Melinda las necesitaba más que nunca con lo sensible que estaba. Sobre todo con el escolta siempre vigilando la casa.

No quiso tardar demasiado por si acaso, no le gustaba dejar a las chicas solas, a pesar de estar el escolta. Regresó con las bolsas andando, pues había ido a una tienda del barrio.

Cuando llegó al portal le sorprendió que al abrir la puerta no estaba el escolta como cuando se había ido. Lo encontró tirado en un lado y un balazo en la cabeza. Eso lo alarmó, dejó las bolsas en el suelo y subió corriendo las escaleras.

Sacó las llaves y abrió lentamente. Se imaginaba que Walter estaría dentro, y si le escuchaba entrar, podría hacer daño a las chicas o a la niña. Los pasos que daba eran lentos y cautelosos para no despertar sospechas.

……………………….

-¿Qué haces aquí? –preguntó Melinda.

-No pude acabar con ese niñito. Y ya que me lo había encargado Elena quiero terminar el trabajo, aunque ella ya esté muerta. –comentó.

-¡Pero si nosotros a ti no te hemos hecho nada! –se quejó Kira.

-Tú por ser una bocazas serás la primera. –dijo señalándola.

Se acercó a ella y la cogió apuntándola con la pistola. Kira no quería acobardarse, y prefería que fuera ella, antes que sus hermanas. Sobre todo teniendo en cuenta el embarazo de Melinda.

Walter sacó una navaja de su bolsillo. Nunca salía a ningún sitio sin ella, era su objeto de la suerte. Hizo un corte en el brazo de Kira. Ella intentó removerse pero sin ningún éxito.

………………………

Cristian se asomó al comedor, allí vio a las tres hermanas. Walter había cogido a Kira y tenía un gran corte en el brazo que no paraba de sangrar. Melinda le vio y estuvo a punto de gritarle que les ayudara, pero él movió la cabeza negando. No podía saber que estaba allí. De ese modo le pillaría por sorpresa.

Cogió el jarrón de la entradita y se acercó de puntillas a Walter que no paraba de reír y que había empezado a besar a Kira a la fuerza. Le estampó el jarrón en la cabeza y calló al suelo.

Le golpeó en varias ocasiones hasta que estuvo seguro de que estaba inconsciente. Se fue a la caja de herramientas para buscar una cuerda. Maniató a Walter para que no pudiera volver a atacarles.

Cuando hubo hecho eso, se acercó a las chicas, que estaban abrazándose y llorando. Melinda era la que estaba más nerviosa de las tres. Cristian se acercó a ella y la miró a los ojos. – ¿Estás bien?

-Tenía mucho miedo… -dijo balbuceando.

-Ya ha pasado todo… -suspiró.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

5 rosas :

nyf_270705 dijo...

dios siempre dando la murga...no falla...joer...xd valla tela,la verdad..xd pero m encanta...es lo mejor ya estan a salvo,melinda,el bebe,kira y adriana..un beso wapa y sige asi

Cristina dijo...

dioooooooooooss!! aghh x los peloss menos mal k siempre esta ahi cristian uff (L) espero el siguiente lo as dejado genial!! bss guapa ^^

B€!t@ dijo...

Me encantó!!!! esperando el siguiente aunk ya falte pokito!!! joo!!! muchos besos wapa!!!

Miriam dijo...

Que asco de Walter, ojala le metan en la carcel o algo, jeje
Estoy deseando q llegue el siguiente pero no quiero que se acabe
:(

la_ninia_eli dijo...

me encnata
perfecto, menos ma l cristias estubo avil...
y elena a muerto

Publicar un comentario

Mi blog es mi casa, donde podéis encontrar novelas, relatos, consejos, videos y varias de mis aficiones, pasiones y locuras. Con los comentarios me ayudáis a mejorar, pero siempre desde el repeto y sin palabras feas ni insultos. Opiniones y críticas si se aceptan siempre

Así que, deja tu rosa después de la señal,piiii:

 
comentarios.

© Mi sueño de Papel, plantilla y gráficos hechos por ML Diseños, 2011

© Actualización de la plantilla y nuevas características por Daniel Ruiz, 2013

De nuevo ARRIBA   


DIMATHIAN. Una novela de María Orgaz.