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¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

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En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos.
Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

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Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.

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martes, 19 de octubre de 2010

Corazón dividido capitulo 9

9º-Despertando

Se derrumbó sobre el sofá de la habitación y hundió el rostro entre las manos, mientras Cristian lo miraba desconcertado. – ¿Estás hablando en serio? ¿Y cómo está? ¿Qué le ha pasado?

-Mi padre no ha querido decirme como está. Solo que se saltó un Stop. –respondió. –Pero se la veía mal…

Cristian no supo que decir. Era algo horrible que aquella hermosa chica estuviera grave. Pero la recordaba tan lejana, que no sentía dolor… tan solo pena de aquella pobre y bella chica.

Una hora más tarde, Dennis entró en la habitación bastante deprisa. Kirian al verle se levantó nervioso. –Papá, ¿Cómo está? ¿Está bien? ¿Se va a recuperar? –preguntó aceleradamente.

-Hijo, cálmate. –dijo su padre. –Pues a ver, se golpeó bastante aunque al llevar el cinturón no fueron golpes demasiado graves. Pero me preocupa otra cosa. Al saltar el airbag, no saltó correctamente y sufrió un golpe en la cabeza.

-¿Pero qué tiene? –preguntó Cristian.

-He visto una pequeña hemorragia. –contestó. –Tenemos que esperar para ver si se disuelve sola, porque es tan diminuta, que la cirugía sería algo muy arriesgado.

-¿Entonces no vas a hacer nada?

-Hijo, no he dicho eso. –contestó su padre. –He dicho que esperaremos, le vamos a dar medicamentos para ver si con eso se disuelve la pequeña hemorragia.

-¿Puedo ir a verla? –preguntó Kirian.

-Mejor que eso. He pedido que la traigan a esta habitación. –dijo con una sonrisa. –Así podréis estar los tres y hablar con calma.

Unos minutos más tarde, metieron la cama de Melinda en la habitación. No había despertado y se veían magulladuras y moratones por todo su cuerpo. Kirian se acercó a su lado y la tomó de la mano con cariño.

-Hijo, si se despierta, avísame para que la revise. –contestó. –Tenemos que ver si la hemorragia se va disolviendo o no.

-Vale, papá.

Se quedaron un rato en silencio. Ambos observaban a Melinda, que seguía sin despertar. Tenía mal aspecto, mala cara, como si más que los golpes, tuviera algo dentro que hiciera que su alma sufriera y se pudiera ver desde el exterior.

Kirian seguía mirándola, con su mano cogida, por si sentía su calor aunque no estuviera consciente. –La primera vez que la vi, me quedé sin palabras al ver sus preciosos ojos… -dijo.

-Es cierto que tiene unos ojos únicos. –comentó Cristian. –Sé que dentro de mi algo me dice que siento algo muy intenso por ella, pero no logro recordar las cosas con claridad.

-El día que nos confesó que estaba enamorada de los dos tú te enfadaste mucho. –contestó. –Estuviste muchísimos días sin hablar con ella, mirándola enfadado. Y ella sufrió mucho.

-Pero estaba contigo, eso debía bastarle ¿No? –preguntó en un intento por recordar las cosas.

-No le bastaba. Lloraba a todas horas, aunque intentaba ocultármelo para que no me sintiera mal. –dijo. –Y el día que por fin lo aceptaste, volví a ver esa sonrisa tan bonita que tanto me gusta.

-¿Y cómo podíamos estar con ella los dos? –preguntó intrigado.

-Yo… soy una persona muy independiente, solitaria. Estoy enamorado de ella, pero me gusta tener mi espacio personal, me gusta la soledad. –respondió. –Y tú eres su vecino. Contigo pasaba más tiempo, no solo por ser tu vecina, sino porque tú eres más inseguro con respecto a ella y sus sentimientos.

-¿Me estás diciendo que soy celoso? –preguntó.

-Bueno, celoso es todo el mundo. –dijo con una media sonrisa. –Tú es como si… dudases.

-¿De lo que siente ella? –preguntó intentando aclararse.

-Por lo que te conozco… diría que tienes dudas de lo que sientes tú. Es como si no quisieras reconocer lo mucho que la amas para que así puedas echarle la culpa si esto sale mal.

-Yo no entiendo nada… -dijo agobiándose.

-Tranquilo, ya lo recordarás todo. –contestó con una amable sonrisa. –Aunque sí te digo una cosa. Por el bien de Melinda, convendría que aclararas pronto tus sentimientos. Ella te ama y si no vas a ser capaz de corresponderla, es mejor que te alejes de su lado.

Cristian se quedó pensando en las palabras de Kirian. Pero sabía que hasta que no recordara todo con claridad, no le servirían de mucho sus palabras. Mientras se quedó mirando fijamente a Melinda.

Un par de horas más tarde, Melinda empezó a abrir los ojos. Estaba desorientada, intentó levantarse pero Kirian se lo impidió. –No te levantes. ¿Cómo te encuentras?

-Me duele el cuerpo. ¿Qué ha pasado? –preguntó.

-Estás en el hospital. –dijo señalando la habitación. –Te saltaste un Stop y tuviste un accidente. ¿Lo recuerdas?

-Creo que sí. –dijo mirando a los dos. –Es que quería llegar pronto para que Cristian viera las fotos y no vi la señal.

-Pero no había prisa. Debiste ir con más cautela. –le regañó Kirian.

-Lo siento. –dijo. – ¿Y mi bolso? –preguntó. –Traía las fotos dentro.

-No sé, puedo preguntar a ver. –comentó Kirian. –Además tengo que avisar a mi padre de que ya despertaste para que te revise.

Salió de la habitación, dejándolos a solas. Se miraron intensamente sin cruzar ni media palabra. Ella estaba sufriendo, no por los golpes, sino por la situación de Cristian. Que no recordara el amor que se tenían, era peor que no tener su amor.
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3 rosas :

la_ninia_eli dijo...

pedazo de capitulo!!!!
si esk no puedo decirte nada mask lo mismo k te digo en tonces pork esk me encanta la historia y es super bonita en el fondo, sigue asi k seguro k consiges llegar muy lejos :)

Cristina dijo...

diooooooosss que pasadaaaaaaaa cacho capitulo niñaaaa aiiss quiero el sigueitne pronto macho esto enganchaaaa

B€!t@ dijo...

WWapaaa!! Me encanta!! Perdona por no comentar antes!!! :( No he tenido tiempo casi!!! Me voy a por el siguiente!!! Un besazo wapisima, esta historia engancha muchísimo!! Besotes!!!

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