Mis novelas publicadas

¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

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En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

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Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




domingo, 10 de octubre de 2010

Corazón dividido Prólogo

Prólogo

Kirian iba hablando por teléfono con su padre, Dennis. Estaba tan metido en la conversación que no se dio cuenta y chocó de frente con alguien. El móvil estuvo a punto de caérsele al suelo, pero lo cogió antes de que eso ocurriera.

-Lo siento, iba distraído. –se disculpó.

Cuando alzó la vista, se quedó boquiabierto. Tenía delante a una chica preciosa. Era delgadita, no muy alta, con el pelo castaño y lo que más le llamó la atención fue su mirada.

Era una mirada pura y llena de luz, con unos ojos que nunca había visto en su vida. –Tienes los ojos de tres colores. –dijo sin pensar.

Ella se sonrojó ante el comentario, no podía parar de mirar los ojos verdes de ese chico. –Me lo dicen mucho…

Entonces Kirian reaccionó. –Perdóname, soy un maleducado. Me llamo Kirian. ¿Y tú?

-Melinda, aunque todo el mundo me llama Mel. –respondió ella.

-Es un placer. –dijo.

Se quedaron mirándose embobados, pero era como si se conociesen de toda la vida. Decidieron sentarse en una terraza a tomar algo. Se pasaron dos horas hablando sobre si mismos.

Realmente estaban disfrutando de la conversación. –Pues ha sido estupendo que nos chocáramos ¿No te parece?

-Sí, aunque se me está haciendo un poco tarde. –dijo ella mirando el reloj.

-Uy, y yo me estoy dando cuenta de que dejé a mi padre con la palabra en la boca. –recordó. –Pero… ¿volveremos a vernos?

-Claro, cuando quieras. –contestó dándole un papel con su número.

Ambos se fueron a sus casas, pensando en el encuentro tan casual pero tan agradable que habían tenido. No paró de pensar en Kirian en todo el camino. Llegó a casa y vio que en la puerta tenía una nota.

Mel, te prometí que veríamos juntos una película, así que cuando llegues y veas esta nota, ven a mi casa. Un beso, Cristian”. Al leer la nota, ella se sonrojó y dibujó una amplia sonrisa en el rostro.

Cristian era su vecino, pero no solo eso, le conocía desde hace unos cuantos meses y habían congeniado bastante bien. Era un chico, alto, fuerte, con unos preciosos ojos azules. Además ser un chico maravilloso y encantador.

Entre ellos había una atracción muy fuerte desde hacía mucho tiempo. Habían salido juntos en un par de ocasiones y se comprendían a la perfección. Así que cogió la nota, entró en casa y fue directa a la habitación para coger algo de ropa más apropiada.

Una vez que estuvo lista, subió al tercer piso, donde vivía Cristian. Llamó a la puerta y se saludaron tímidamente. Aunque ya se habían besado y habían quedado algunas veces, sentían bastante vergüenza siempre que se veían.

-Hola, estás preciosa.

-Gracias, eres muy amable. –respondió.

Entraron dentro para ir al comedor a elegir la película. Finalmente, se decidieron por ver Avatar. Pero durante la película Melinda estaba con la mente en otra parte. Pues no paraba de pensar en Kirian.

Estaba absorta pensando en él. Cuando se paraba a pensar, no solo veía el rostro de Kirian, sino también el de Cristian. Estuvo algo ausente el tiempo que duró la película, pues estaba extrañada por estar pensando en los dos chicos a la vez.

-¿Te gustó? –preguntó Cristian.

-Sí, es una película estupenda. –mintió.

Cenaron juntos y después Melinda bajó a su casa, no sin antes robarle un beso a Cristian. Un beso que le supo muy dulce, y que hizo que se acostara con una sonrisa en los labios.

Pero por la noche no paró de pensar en ambos chicos. ¿Es que le gustaban los dos? Nunca le había pasado algo así, pero sabía que tenía que decidirse por uno para evitar líos.
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5 rosas :

Cristina dijo...

ooohh k pasadaaa!! esta historia me recuerda a mi novela xDD pero sta genial ais pero yo kiero k se kede con cristian jooo =( ajjaja bss sigue asi guapaa

María M. dijo...

Olaaa !
También seguiré este relato ,
buen comienzo, me ha gustado mucho ^^
Un beso! :D

Miriam dijo...

Dios que buena pinta tiene!!!!
Quiero leer mas! (L)

la_ninia_eli dijo...

diiioos pero k cacho de historia
veras tu k lios va a tener la pobre xica
segire este historia :) como las anteriores
me encanta sige asi preciosa besos

B€!t@ dijo...

por fin pude leer el prologo!!! pinta genial asik te seguiré leyendo encantadisima de la vida, jajaja!!! Ami esta historia m recuerda tb a la historia de cristina, pero aun asi... pinta muy bien!! bss wapisima!!

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