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¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

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En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

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Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




lunes, 20 de diciembre de 2010

Amor prohibido capítulo 1

1º- Pequeña regañina

Evelyn les miraba de reojo. Aunque le parecía que no debía ver esas muestras de cariño de sus padres, en parte les envidiaba. Llevaban casados muchos años, y se les veía tan enamorados como si se acabaran de conocer.

Su padre, era un hombre muy guapo, que de joven había conquistado corazones. Ella lo sabía porque su madre se lo había contado. Deseaba encontrar un hombre tan bueno y guapo como él para compartir su vida.

¿Compartir su vida? Estaba fantaseando demasiado para solo tener quince años… Pero estaba tan contenta que las ideas se le iban solas. Su padre la miró, dedicándole una sonrisa a su hija. –Bueno hija, ¿Y todo bien en el instituto?

-Si, bastante aburrido, como siempre. –contestó.

-¿Y dónde está Marcos? –preguntó él, cambiando de tema.

-Estará jugando, ya sabes que lleva unas semanas que casi no sale de su habitación. –respondió su madre algo seria.

-Este niño no puede seguir así. Está enganchado al ordenador y solo tiene diez años. –protestó Cristian.

-¿Y qué hacemos? –preguntó. –Ya sabes que es igual de cabezota que tú.

-Tampoco es tan malo estar con el ordenador. –dijo Evelyn intentando defender a su hermano.

-Es malo, si no se sabe controlar. Y tu hermano se pasa las horas muertas ahí. No quiero imaginarme las notas que va a traer…

-Pues castigado sin ordenador y listo. –convino Cristian.

-Papá, tampoco te pases, pobrecito. –intervino Evelyn.

-A ver si por hablar más de la cuenta, no es el único que se queda sin ordenador… -dijo su padre mirándola.

-Yo no he hecho nada. Además sabes que solo estoy un rato hablando con Marta y Raquel después de la cena. –intentó defenderse.

-Esperaremos a las notas del primer trimestre. El que no apruebe todo, se queda sin ordenador. –contestó.

-Pero…

-No hay peros. –la interrumpió su padre. –Vuestro deber es estudiar, si no lo hacéis, se acabarán las distracciones.

Ella sabía que no podía replicar. En realidad, no es que la importase demasiado, siempre había sido buena estudiante porque tenía memoria fotográfica. Pero sabía que su hermano, a pesar de tener solo diez años, no mostraba interés por los estudios.

Empezaron a poner la mesa y cenaron tranquilamente. Aunque tuvieron que llamar en tres ocasiones a Marcos para que saliera de su habitación. Cristian le miró bastante enfadado.

-Que sea la última noche que te tengo que llamar tres veces para que acudas a cenar. –dijo su padre muy serio. –Además debes ayudar a tus hermanas a poner la mesa.

-Es que… estaba en medio de una partida con Dani. –se justificó.

-Me da lo mismo. –Dijo. –Tu hermana pequeña solo tiene cinco años y ayuda bastante más que tú.

A Evelyn le daba algo de pena su hermano, pero sabía que como abriera la boca, le caería una bronca a ella también. Ya sabía que si su padre estaba enfadado, era mejor no hacerle enfadar más.

La niña interrumpió ese momento, al ver que su padre había hablado bien de ella. –Papi, ¿sabes que mami me va a enseñar a hacer mi camita? –le dijo orgullosa de sí misma.

-Eso es estupendo, princesa. –dijo sonriendo cariñosamente a su hija.

Cristian dedicó una mirada a su hijo. – ¿Lo ves? Le doblas la edad a tu hermana, y sabes hacer la mitad de cosas que ella.

-Pero…

-Hijo, si no quieres quedarte sin ordenador, es mejor que no repliques a tu padre. –contestó Melinda.

Marcos se enfurruñó y siguió cenando aunque sin apetito. Era un chico, bastante alto para la edad que tenía. Con los mismos ojos de su padre, pero eran azules más oscuros, no resaltaban tanto como los de su padre y su hermana.

Cristian quería con locura a sus hijos, pero sabía que Marcos no estaba tomando buen rumbo, con tal solo diez años. Y Luna era su debilidad. Había llegado de improviso a la familia, cuando ya no esperaban más hijos.

Era la princesita mimada de la casa. Tenía los mismos ojos que su madre. Esos ojos que habían enamorado a Cristian la primera vez que la vio. Eran unos ojos que combinaban tres colores: gris, marrón y verde esmeralda. Y su pequeña princesa los había sacado exactamente iguales.

Una vez que cenaron y recogieron, Marcos volvió a su juego de ordenador. Luna se quedó jugando un rato con su padre. Jugaban al monstruo de las cosquillas, a ella le encantaba, no paraba de reír.

Además que Cristian, no podía pasar demasiado tiempo con sus hijos, pues tenía bastante trabajo en el conservatorio, y daba clases particulares a un chico de diez años. Le recordaba a Marcos, porque físicamente eran parecidos. Pero su hijo no había sacado ningún talento musical.

Evelyn se metió en su cuarto. Era una habitación bastante grande. Tenía una amplia cama, cubierta de peluches que la adornaban. Una mesa con el ordenador. Un amplio armario con kilos y kilos de ropa. Y una gran estantería hasta el suelo llena de libros y de DVDs.

Mientras se cambiaba de ropa, para ponerse el pijama, dio al botón de “encendido” del ordenador. Una vez que se puso su pijama, se sentó en la silla y se conectó al Messenger.
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2 rosas :

Eli :D dijo...

pedazo de capitulo me encanta es precioso kiero el sigiente nena sige asi k se te da muy bien :)
besos

B€!t@ dijo...

Me encanta!!!! Quiero ya el siguiente, joo!!! Que gracia la niña, jejeje!!!! Esperando el siguiente capi, que está muy interesante!!! Un besote guapa!!!

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