Mis novelas publicadas

¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

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En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

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Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




martes, 8 de marzo de 2011

Escondite de amor capítulo 14

14º- Pasión descontrolada

Melinda estuvo alegre durante toda la cena, estaba ansiosa por sorprender a Cristian. Pero sabía que debía esperar a que la niña estuviera dormida. La cena fue tranquila y divertida, pues Evelyn no paraba de contar cosas que hacía en el colegio.

Cuando acabaron de cenar, Evelyn se fue a ver un rato la televisión mientras ellos dos recogían las cosas de la mesa y la cocina. Cuando terminaron fueron al comedor.

-Mi niña, es hora de ir a dormir. Así que a lavarse los dientes y a la cama. –dijo Melinda mirando a su hija.

-Vale, mami. –contestó.

Se acercó a ellos dos y les dio un beso y un abrazo. Cristian estaba emocionado por el comportamiento de la niña. Realmente le había sorprendido que le considerara su padre.

Una vez que estuvieron a solas y pasado un largo rato, Melinda se levantó del sofá. Cristian la miró extrañado pues era muy pronto para irse a dormir.

-¿Te vas a dormir? –preguntó él sorprendido.

-No, Ven a la habitación dentro de diez minutos. –susurró suavemente.

Se fue a la habitación, dejando a Cristian totalmente desconcertado y sin saber lo que pensar. Ella mientras fue a la habitación. Rebuscó en los cajones de la ropa, pues cuando hicieron la mudanza, sabía que había metido un picardías tono azul cielo.

Ni siquiera lo había estrenado, pues no había encontrado al chico idóneo después de lo ocurrido con Walter. Se lo puso, no sin evitar sentir algo de vergüenza, ya que era una prenda tremendamente transparente.

Se tumbó en la cama, esperando a que pasaran los minutos que quedaban para que Cristian entrase en la habitación. Cuando por fin habían pasado los diez minutos, escuchó la puerta abrirse con suavidad.

-¿Qué querías que…? –preguntó antes de quedarse sin palabras al ver a Melinda.

-Pasa. –dijo ella sonriéndole.

A Cristian se le estaba cayendo la baba, literalmente hablando. Se acercó a la cama sorprendido por la prenda tan transparente que llevaba Melinda y que estaba haciendo que Cristian tuviera pensamientos indecentes.

-Y…. ¿Esto? –preguntó como pudo.

-Sshh… Déjate llevar y bésame. –susurró de forma tan sugerente que a Cristian casi le dio un ataque.

Empezaron a besarse de forma pausada, pero poco a poco aceleraron el ritmo. Melinda atrajo a Cristian hacia sí para que se tumbara en la cama a su lado. Él veía todas las partes del delicado cuerpo de Melinda a través del transparente picardías, con lo que estaba empezando a perder el control.

Melinda empezó a tocar el cuerpo de Cristian, bajando su mano hasta el miembro de Cristian que instantes después se puso erecto. Eso le desconcentró mucho más, si es que era posible.

-Mel… ¿Qué haces? –preguntó intentando mantener el poco control que todavía le quedaba.

-Llevas mucho tiempo queriendo esto… -susurró de forma sugerente.

-Pero… No quiero obligarte a nada… -contestó como pudo. –Puedo esperar un poco más…

-No quiero hacerte esperar más. –respondió muy segura. –Además estoy deseando estar contigo, porque te quiero…

Eso bastó para que Cristian se entregara y se dejara llevar. Acarició el cuerpo de Melinda a través del finísimo picardías. Se dejaron llevar, Cristian acabó quitándose toda la ropa.

También le quitó el finísimo picardías mientras que las caricias y besos aumentaban considerablemente. En ese instante, Melinda sintió vergüenza de encontrarse desnuda frente a frente con Cristian.

-No te sonrojes, eres la mujer más hermosa del mundo. No sabes lo que ansiaba estar a tu lado... –dijo Cristian.

-Bésame. –pidió ella casi suspirando.

Cristian hizo caso de la petición de Melinda. Empezaron a besarse, acariciando todas las partes del cuerpo a las que llegaban. Sus zonas íntimas estaban en contacto y eso hacía que se les pusiera el vello de punta.
Él empezó a bajar poco a poco por el cuerpo de Melinda, saboreándolo con su lengua haciendo que ella empezara a enloquecer. Los besos eran cada vez más urgentes y desesperados, como si fueran los últimos que se darían esa noche.

Melinda rebuscó con una mano a tientas en su mesilla. Sacó un preservativo y se lo acercó a Cristian. Aunque fue ella misma la que lo colocó en el miembro de Cristian que enloqueció más.

Ansiaba poder estar con Melinda porque la amaba, desde el primer momento en que sus ojos la habían visto. Se acercó a Melinda y empezó a entrar en ella con mucho cuidado para no lastimarla. Ella suspiró de placer al sentir a Cristian dentro de su cuerpo.

Empezaron a moverse de forma tranquila, disfrutando de cada movimiento y caricia. No podían evitar soltar algún que otro gemido con semejantes movimientos, que a los pocos minutos fueron mucho más rápidos.

Fue una noche de entrega mutua, en la que por fin expresaron todo lo que sus corazones se guardaban. En especial Melinda, disfrutó como nunca; pues Cristian la trataba con gran delicadeza y dulzura y la hizo sentir un placer inigualable y todo el amor que Cristian sentía por ella, lo sintió en cada poro de su piel.
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8 rosas :

Cristina dijo...

ooooooooooohhh aiiiiss k tiernooo x fin a sido capaz d entregarsee madre mia ste capi se me a echo cortisiimo ejjeje kiero el siguientee yaaaaa!! aiss k itneresante =) me encantaaan yo kiero un cristian dioooosss en serio ajajja xDDD

Miriam dijo...

Me alegro de que Melinda haya superado en parte lo suyo.

Beuky dijo...

Ahiiiii!!!! pero como lo dejas asi??? pense q en cualquier momento iba a aparecer la niña incordiando el momento!!!! jajajajaja... kiero otro!!!!! ;-D

Margy dijo...

Que bonito *.* Por fin Melinda empieza a superar todo el trauma y se deja llevar ^-^ A mi también se me a hecho cortisimo este capi.
Besitos!

Elvira dijo...

Oooooh, qué romántico! Ains, qué majos!

B€!t@ dijo...

Dios k korto!! Me encanta y menos mal que por fin ha podido entregarse a Cristian!!! Espero ansiosa el siguiente!!! Bss wapa

Lupisss dijo...

Que ternura!
ahora que voy a ritmo quiero más capitulos que me haz dejado picada

Dulce Cautiva dijo...

Siiiiiiiiiii!!!!!!!, x fin llegó el gran momento!, jajaja, me alegro x ellos, se merecen un poco d placer y alegría...

y sigo!!!

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