Mis novelas publicadas

¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

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En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

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Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




miércoles, 18 de mayo de 2011

Resurgir capítulo 10

10º- Intentando seguir


-Cristian, por favor. Mírame y dime qué pasa.

-Tú eres lo que me pasa. –dijo cada vez más nervioso.

-¿Cómo que yo?

-Desde el día que te vi en la discoteca no he podido dejar de pensar en ti. –reconoció sonrojado.

-No creo, no soy nada y mucho menos ahora…

-Deja ya el mismo tema. –contestó malhumorado. –Sé que lo que te ha pasado es horrible y ojala pudiera borrarlo. Pero no debes sentirte así, no debes pensar que ha sido culpa tuya. No tienes que pensar en esa clase de cosas.

-Pero… -intentó replicar.

-Tú eres maravillosa y yo me siento muy afortunado de conocerte. Aunque reconozco que me muero por conocerte más todavía… -su rubor iba en aumento. –Sé que no es el momento y sé que tal vez no sientas lo mismo, pero quiero que sepas que estaré a tu lado para lo que quieras.

-Vaya… No esperaba algo así…

-Al menos deja que sea tu amigo. –pidió.

-No puedo negarte que seamos amigos si me estás mirando con esa cara de pena. –respondió.

-Gracias, de verdad. –contestó esbozando una amplia sonrisa.

-¿Te gustaría tomar algo en mi casa? –preguntó ella. –Además no me gusta la idea de estar sola en casa, me da un poco de miedo después de lo que pasó.

Cristian no dijo nada, se limitó a asentir con la cabeza, sobre todo porque no sabía lo que decir para poder animarla un poco. Él solo podía pensar en estar con ella, en poder algún día besar esos maravillosos labios que habían vuelto a sonreír ligeramente.

Entraron en el portal y subieron hasta el segundo piso por las escaleras. El edificio por dentro estaba bastante bien cuidado, se notaba que habían pintado hace poco y eso le daba un buen aspecto al lugar.

Melinda metió la llave en la cerradura de su puerta y la abrió. Todo estaba en silencio. Sin mediar palabra, entraron dentro y fue el propio Cristian quien por su cuenta se puso a curiosear la casa. Era de un tamaño medio, con un comedor bastante amplio, una bonita cocina con los muebles en tonos crema, dos habitaciones, una de ellas con una cama de matrimonio y un baño con los azulejos en tono azul.

-Es muy bonita tu casa. –dijo tras haberla observado con detenimiento.

-Gracias. –respondió. – ¿Quieres una cerveza?

-Mejor una Coca cola, no me gusta beber cerveza si tengo que conducir.

-Siéntate en el sofá y ahora te la traigo. Ponte la tele, como si estuvieras en tu casa. –dijo yendo a la cocina.

A los pocos minutos, Melinda entró en el comedor con una bandeja en la que llevaba una Coca cola en un vaso con hielo, un Aquarius de naranja y un cuenco con unas apetecibles patatas fritas.

Después de colocarlo en la mesita baja del comedor se sentó junto a Cristian. Ambos estaban un poco cortados sobre qué podían hablar. En realidad Cristian se moría por preguntarle miles de cosas y no sabía lo que decir, y como no lo pensé demasiado soltó lo primero que se le vino a la mente.

-¿Como tienes las heridas de las muñecas?

-Bien. –dijo ella bastante cohibida.

-Perdóname es que estoy nervioso… -se justificó.

-Yo no sé si algún día podré verte de la misma forma que me ves tú. Aunque… te confieso que cuando nos conocimos me impresionaste mucho.

Cristian maldijo por dentro a Javier, pues de no haber sido por la violación, tal vez ellos podían estar juntos en esos momentos. No pudo evitar apretar los puños por el enfado, tratando de contenerse para no soltar una mala palabra.

-¿Dije algo malo?

-No, no es eso. Es que… Me gustaría poder darle su merecido a ese idiota. Aunque ya se lo dieron. –se le escapó la última frase.

-¿Qué dijiste?

-Es mejor que no lo sepas.

-No me asustes, ¿Qué ha pasado?
…………………………………………………………………………………………….

Kirian llevaba un par de días desconectado del mundo, desde que había hablado con Cristian había querido estar un poco distante. Quería dejarle tiempo para pensar en todo lo que le había dicho sobre su vergonzoso secreto de aquel viaje.

Se sentía bastante solo, pero prefería esa soledad. Sería como un castigo por las espantosas cosas que había hecho ya hacía dos largos años. A pesar del tiempo transcurrido, cada noche volvía a ver a la pobre chica a la que había violado. Nunca podría olvidar el rostro asustado y con varios moratones, sería un recuerdo que le perseguiría el resto de su vida.

Intentaba distraerse como podía, pero la soledad no era demasiado buena compañera para no pensar en nada. Aunque quería volver a hablar con su gran amigo, en realidad el único amigo que le quedaba, tenía la sensación de que su amigo le rechazaría cuando pensara las cosas con más calma.

Luego se acordó de Lisbeth. ¿Cristian le abría llamado para hablar sobre lo ocurrido? Ese pensamiento le distrajo y le tuvo preocupado. ¿Qué le habría dicho ella sobre todo el tema? Realmente le preocupó mucho y sabía que debía hablar con su amigo de todas esas cosas.
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8 rosas :

Cristina dijo...

me encantaa!!! sta genial guapisimaa! aiiiss kiero k suceda algo ya entre melinda y cristian =) sigue asi guapaa

B€!t@ dijo...

Eske... m encanta!!!!! kiero mas ya lo sabes!!! Un besazo enorme guapisima!!!!

Eli :D dijo...

ufff madre mia me alegra k cristian consiga ser como minimo su amigo pork madre mia...espero el sigiente wapa besos tQ

Albita dijo...

me encanta sister!!! adoro a cristian!!

Divinum Eximia dijo...

Bueno... Vamos mejorando poco a poco, al menos esta vez Melinda ha dado el brazo a torcer y permite que Cristian pueda ser un amigo. Aunque ojalá puedan solucionar las cosas y lleguen a más.

Aparte, me da penilla Kirian, el pobre...

A ver lo que pasa.

Un saludo^^

Mariaje dijo...

Me enncannta!!
Espero que al final Melinda le vea como el la ve a ella!
Esperando el siguiente!

Margy dijo...

Hola!
Este capi ya me ha gustado más. En los otros Melinda ya me estaba desesperando, hablando tan mal de ella.
Menos mal que va mejor y le ha dado tregua a Cristian *.*
Y Kirian YoY queremos que se respondan esas últimas preguntas.
Que penita me da.
Esperamos el siguiente.
Besitos!

Susana dijo...

me encantaaaaaaaaaaaaaaaaa

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DIMATHIAN. Una novela de María Orgaz.