Mis novelas publicadas

¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

COMPRAR

En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

COMPRAR

Bienvenid@s




Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




sábado, 21 de mayo de 2011

Resurgir capítulo 13

13º- Corazón luchador

            Javier había llegado con el coche y había seguido a Melinda dispuesto a intentar llevársela de algún modo, pero ese chaval entrometido la apartó quedándose en medio. Se sintió maravillosamente bien por haberle atropellado, salió de allí con una sonrisa en su rostro.

            Aunque en el fondo se sentía resentido, no había podido llevarse a Melinda, su excitación por volver a poseerla debería esperar. Al menos hasta que se le ocurriera otra forma de acercarse a ella sin levantar sospechas.

-Pronto volveré a tenerte para mi… -susurró para sí mismo mientras se distraía con la música del coche.
…………………………………………………………………………………………….

            Entraron lentamente en la habitación. Kirian estaba tumbado en la cama, con varios tubos y cables alrededor de su cuerpo, un gotero y demás. Parecía dormido salvo por tanta maquinaria y los golpes y heridas.

-Madre mía… -dijo Cristian escandalizándose.

-Cálmate. –pidió ella. –Seguro que saldrá de esta.

-Es mi mejor amigo…

-Lo sé, y es una gran persona. Me salvó la vida.  –contestó con una sonrisa. –Deberías irte a casa, tienes que descansar.

-Me voy a quedar esta noche con él.

-No deberías. Además él aquí estará bien atendido. –dijo Melinda.

-Pero solo me tiene a mí. Tengo que quedarme, no quiero que esté solo cuando despierte. –comentó sin dejar de mirar a su amigo.

-Bueno, yo tengo que irme.

 Cristian se giró hacia ella y cogió sus manos con mucho cariño y dulzura antes de hablar.

-No te alejes, ahora te necesito.

-Tranquilo. Mañana vendré. Lo prometo. –contestó tranquilamente mientras le dio un pequeño abrazo.

            Él sintió que tocaba el cielo al poder tener entre sus brazos a Melinda, llevaba día soñando con eso y por fin lo había podido conseguir. No pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa y suspirar de alegría.

-Solo espero que cuando Kirian se recupere, tú y yo podamos… Conocernos más. Ir al cine, a cenar…

-Claro, pero con calma.

-Será con toda la calma que quieras. –comentó acariciando su mejilla con delicadeza.

-Descansa.

            Le dio un beso en la mejilla que hizo que ambos se ruborizaran tremendamente antes de salir por la puerta y que todo se quedara en silencio. Cristian se sentía nervioso. No solo por la salud de su querido amigo, si no porque por fin había podido acercarse a Melinda. 

            Se sentó en el pequeño sofá de la habitación observando a su amigo, y aunque era mucha la preocupación porque Kirian se recuperase, su corazón latía más deprisa y miles de mariposas le revoloteaban en el estómago.

            Pero las horas pasaban y ya era de madrugada. La habitación estaba en completo silencio, tan solo se escuchaban los ruidos de las numerosas máquinas que controlaban el estado físico de Kirian.

            Cristian se adormiló pues el cansancio había podido con él. El pequeño sofá de color negro no es que fuera demasiado cómodo, pero al menos le permitió echarse una cabezada para descansar.

            Bien entrada la madrugada, empezó a escuchar ruidos que le despertaron de un bonito sueño que estaba teniendo con Melinda. Se asustó al pensar que su amigo había empeorado de salud y se levantó de un salto acercándose a él.

-¿Kirian? –preguntó en voz alta junto a él.

            Vio cómo su amigo abrió los ojos lentamente, pero como estaba intubado no podía hablar. Intentó mover las manos, gesticulando pues necesitaba que le quitase el tubo de la boca.

-Espera, iré a pedir ayuda. –dijo más relajado.

            Salió al pasillo, y fue hasta una de las ventanillas de información, donde una mujer de mediana edad estaba rellenando unos papeles.

-Perdone, mi amigo se ha despertado y quiere que le quiten el tubo de la garganta.

-Ahora diré al médico que se acerque a examinarle.

            Dicho eso, Cristian regresó a la habitación para que su amigo no estuviese solo. Vio que Kirian estaba observando toda la habitación muy atento, pero un poco asustado, así que quiso calmarlo.

-Tranquilo. Ahora vienen a quitarte el tubo. Yo estoy aquí contigo. –dijo sujetando fuerte su mano.

            Sus ojos preguntaban demasiadas cosas y Cristian sabía que necesitaba respuestas aunque no pudiese comunicarse en esos momentos.

-Apartaste a Melinda de que la atropellasen. Llevas desde anoche en coma. Los médicos no pensaban que fueras a despertar pronto, casi ha sido un milagro. –explicó lo más relajado que pudo.

            Pocos minutos después, apareció el médico en la habitación que tras hacer un pequeño examen a Kirian decidió que era el momento de quitarle la intubación.

-Cuando cuente tres quitaré el tubo y deberá expulsar el aire tosiendo. ¿De acuerdo? –preguntó mientras Kirian asintió con la cabeza. –Un, dos, tres. –y tiró del tubo.

            Kirian expulsó el aire y no pudo evitar toser fuertemente, sentía como si tuviera una lija raspándole en la garganta y no podía hablar bien, pero se sintió mucho más relajado al no tener el tubo en su garganta. Su amigo estaba feliz de poder volver a verle despierto y a salvo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

7 rosas :

Eli :D dijo...

menos mal k a despertado pork madre mia, espero k kirian pudiera ver a tiempo kien fue el k le atropello, y k el otro no se alla escondido pork madre mia.... espero el sigiente guapisima y me alegro k estes bien besos tQ

Margy dijo...

Hola!
uff menos mal. Ya podemos respirar tranquilas, por el momento...

Que miedo me da Javier. Se me pone la carne de gallina al imaginarlo en el coche sonriendo >o<
A ver que pasa en el siguiente.
Besitos!

Miriam dijo...

Me alegro mucho de que Kirian se haya recuperado !!

B€!t@ dijo...

Ooooh, me encanta!!!! Kiero maaas!!! No sabia k se fuese a despertar tanb pronto!!!! Está genial, Un besito guapa!!! ;) teQQQQ

Cristina dijo...

ooohh chulisimoooo guapisimaaame ha encantado jajaj jolin pero me da miedo javier puede ir a por melinda ahora k sta sola =S ajaja kiero el siguiente ya =) bss

Lulai dijo...

Que bueno Kirian desperto jaja Espero que Melinda no le suceda nada estando sola!!!!

Divinum Eximia dijo...

¡Dios que he comentado el otro antes que este! ¡Es que se me va la pinza! Pues decir que a Javier lo cogería y lo mandaría no sé a dónde, después de hacer un revuelto con salchichas (todas me entendéis) ¡Desgraciado mal nacido!

Respiro... suspiro...

Publicar un comentario

Mi blog es mi casa, donde podéis encontrar novelas, relatos, consejos, videos y varias de mis aficiones, pasiones y locuras. Con los comentarios me ayudáis a mejorar, pero siempre desde el repeto y sin palabras feas ni insultos. Opiniones y críticas si se aceptan siempre

Así que, deja tu rosa después de la señal,piiii:

 
comentarios.

© Mi sueño de Papel, plantilla y gráficos hechos por ML Diseños, 2011

© Actualización de la plantilla y nuevas características por Daniel Ruiz, 2013

De nuevo ARRIBA   


DIMATHIAN. Una novela de María Orgaz.