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¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

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En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos.
Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

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Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.

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viernes, 23 de septiembre de 2011

Acechados capítulo 13

Capítulo 13

            Cristian y Kirian se miraron con preocupación. Sabían que la excusa para estar juntos en la casa estaba llegando a su fin y debían evitarlo hasta que pudieran coger al Acechador, pero no sabían cómo hacerlo sin que ellas sospechasen.

-A mi me gustaría que os quedaseis más tiempo en casa. –dijo Melinda mirando a su hermana.

-¿En serio? –preguntó Kirian sorprendido.

-A mi también me gustaría. –añadió Cristian.

-¿Lo decís en serio? –preguntó Delia.
-Pues claro, hermanita. Sabes que te adoro. Además así me podrás echar una mano con Evelyn y veré crecer esa barriguita. –dijo alegremente.
-Claro, claro, así que sólo me quieres como ayudante. –contestó fingiendo ofenderse.
-Vamos, si sabes que eres mi hermanita y que te adoro.
            Sin planearlo, los dos amigos habían conseguido otra excusa para permanecer en la misma casa y así protegerse mutuamente, a ellos mismos y a sus amadas. Era el plan perfecto, pues ya podrían investigar y tratar de atrapar al Acechador.

                                                    ****
            Jaime había tenido cuidado pues se había dado cuenta que Cristian y Kirian observaban demasiado por la ventana, seguramente sospechaban algo… En realidad, había sido culpa suya por no ser tan cuidadoso tras lo ocurrido.

            Estuvo unos días vigilando como pudo. Lo cierto es que no había sido capaz de ver a Melinda, desde que había nacido la niña y habían vuelto a casa, no había salido prácticamente nada y eso le había crispado los nervios.            
            Pero… ¿Cómo acercarse a ella si prácticamente estaba en una burbuja? Pensó poner cámaras, pero para eso tenía que esperar a que todos saliesen de casa por algún motivo. Pero… ¿Cuál?

            Sabía un motivo, un aviso de incendio, pero eso suponía el aviso de policía y bomberos, lo que dificultaría su plan haciéndolo casi imposible. Así que debía pensar en otra cosa más sencilla y rápida de hacer.

            Entonces lo vio claro, sabía que esa sería la mejor manera de poner cámaras de vigilancia para así poder tener controlados a todos y cada uno de los miembros de esa familia.  Debía prepararlo todo bien si quería obtener buenos resultados.

                                                     ****

            Las cosas estaban calmadas, y los chicos estaban contentos de poder seguir en la casa todos juntos. Les resultaba más fácil intentar vigilar. Les parecía mentira estar espiando a “alguien” que les espiase.
            En realidad no habían vuelto a verle, suponían que era porque estaba teniendo más cuidado o porque tal vez, sólo tal vez había dejado de vigilarlos… Pero no creían que se hubiera rendido tan pronto después de haberles seguido tanto tiempo.

            Pero con tanto lío, hacía mucho tiempo que no salían a divertirse y las chicas estaban deseosas de tomar el aire y de que la niña viese la calle. Decidieron proponérselo a sus chicos.

-Oye, ¿qué os parece si vamos a cenar este viernes por la noche? –propuso Melinda.

-No sé si es buena idea… -comentó Cristian.
-Pero ¿Por qué? Llevamos mucho tiempo en casa, nosotras no hemos salido nada desde el parto… -dijo ella haciendo un puchero.

-Pues… -él no sabía lo que responder, al igual que Kirian.
-Solo será para cenar, despejarnos y que la pequeña vea el mundo. –respondió Delia mirándole intentando interceder un poco en el asunto.

 -No es justo el chantaje… -dijo su novio sin poder resistir a esa mirada de su amada.
-Está bien. –contestó Cristian rindiéndose.

-¿De verdad? –preguntaron ellas ilusionadas.
-Si, pero con la condición de que no regresemos tarde. ¿De acuerdo?
-Claro. –contestaron al unísono.
            El ambiente en la casa mejoró. Las chicas estaban emocionadas con la idea de poder salir y ver el mundo que ya tan olvidado tenían. Los chicos no estaban tan alegres y relajados, pues sabían que no era lo más apropiado, pero lo último que querían era preocupar de nuevo a las chicas.

            Quedaban tres días para salir a cenar, y los nervios de ambos amigos estaban más alterados cada día más. Pero trataron de disimularlo lo mejor posible para evitar situaciones complicadas durante esos tres días.

            Cuando llegó el viernes, era tal la emoción que sentían ambas hermanas que en la casa se respiraba otro ambiente. Lo cierto es que era bastante agradable estar en un ambiente en el que la alegría era tal, que las películas con final feliz, parecían tristes en comparación.

            Ellas estuvieron toda la tarde mirando las ropas para elegir modelito. No solo para ellas, si no también el de la pequeña Evelyn. Querían estar perfectas para su salida después de tanto tiempo…

            Después de tres horas de mirar ropa, probarse modelitos y echarse varias risas, estuvieron listas. Ambas eligieron un vestido, el de Melinda era azul cielo, y el de Delia era rojo. Sabía que pronto la barriguita sería enorme y esa clase de vestidos no serían de su talla por unos meses.

            Los chicos estuvieron viendo la televisión en el comedor hasta que ellas decidieron salir arregladas junto a la pequeña Evelyn. Ambos se quedaron petrificados pues parecían dos bellos ángeles que acababan de llegar a su casa.
-Vaya… -dijeron ambos.
-¿Estamos bien? –preguntaron ellas.

-Maravillosas. –contestó Kirian.

-Las más hermosas… Y mi nenita es la niña más linda del mundo. –respondió Cristian orgulloso de ser padre.
-Entonces nos vamos que estamos deseando salir. –dijo Delia casi con urgencia
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2 rosas :

María del Mar dijo...

Me alegra de ser la primera que te deja un cmentario. Me ha gustado este capítulo, la escena de Jaime fantástica... ¿Qué será lo que tiene preparado? Vas mejorando,... Enhorabuena,

Siempre, Alezeia

Cristina dijo...

Increibleee!! Me encantaa!! =) aiiss ojala no les pase nada por salir a la cena =S un besito sigue asi =)

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