Mis novelas publicadas




¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

COMPRAR





En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos.
Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

COMPRAR



Bienvenid@s




Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.

Buscar

viernes, 28 de octubre de 2011

Acechados capítulo 18

Capítulo 18
            Melinda despertó varias horas después muy desorientada y con un fortísimo dolor de cabeza a causa del golpe recibido. Estaba otra vez en la cama, pero se miró y vio que sus ropas estaban hechas harapos con lo que se asustó.

            ¿Es que aquel depravado había hecho algo con su cuerpo? Tenía que ser así porque sus ropas estaban rotas y no recordaba que cuando intentó escapar se enganchase la ropa en ningún sitio.

            No sabía lo que había pasado y no tenía forma de averiguarlo. Tal vez si le preguntaba a su secuestrador fuera capaz de sacar en claro qué era lo que había hecho con ella en su estado de inconsciente.

            Intentó hacer memoria, a la vez que se examinaba con la vista, tenía que ver todo lo que le resultase extraño o que le indicase algo sobre lo que le había podido hacer. Mientras lo pensaba y se observaba, Jaime entró en la habitación con una sonrisa de suficiencia.

            -Vaya… ¿Ya despertaste?

            -¿Qué me hiciste? –preguntó con desesperación en la voz.

            -Lo que quería hacerte. Mm… y no veas el placer tan inmenso que me diste… -mintió pasando una de sus manos por los senos de Melinda.

            Ella abrió los ojos desmesuradamente. Así que era cierto… ese chico había abusado de ella, de su cuerpo… no podía creérselo pero todo indicaba que era eso lo que había sucedido.

            Se puso a gritar y llorar como una desesperada. Era una forma de sacar fuera toda la rabia, el asco y la repulsión que la estaban recorriendo por todo el cuerpo. No sabía ni cómo afrontarlo porque era algo que jamás se hubiese pensado.

            Jaime la dejó ahí entre sus gritos y llantos mientras que se marchó. Tenía que volver a llamar para concretar el lugar de recogida del dinero. Le había resultado muy divertido el plan. Lo cierto es que era excitante. Y a fin de cuentas, acabaría consiguiendo aquello que tanto deseaba y además sería rico.

            Tuvo que salir fuera de la casa, pues los gritos de Melinda no le dejarían hablar tranquilamente con Cristian. Además quería mantener la intriga, que sufriera todo lo posible para que así no tuviera ni tan siquiera una pequeña ilusión de engañarle.

                                                              ****

            La desesperación ante la espera estaba empezando a poder con Cristian. Lo único que parecía calmarle un poco era coger a su hija en brazos y arrullarla. La pequeña Evelyn notaba el nerviosismo de su padre y no paraba de llorar.

            Delia se acercó a él intentando estar lo más entera posible. En esos momentos, todos estaban muy nerviosos y debían intentar tranquilizarse para que no les diese un ataque.

            -Déjame a la niña. Te nota nervioso y no para de llorar. –sugirió su cuñada con una pequeñísima sonrisa en los labios.

            -Es mi niña… -la desesperación estaba empezando a devorarle por dentro como si de una víbora se tratase.

            -Es mejor que la tenga ella. Así la da un baño, se puede relajar un poco y seguramente se duerma. –dijo Kirian intentando apoyar a su novia.

            -Tenéis razón. –contestó él al fin.

            Besó cariñosamente a su hija que recibió a su padre con mucho amor e incluso calmó su llanto ligeramente. Después se la dio a Delia que se fue hasta el baño con su pequeña sobrinita.

            Delia se marchó con la pequeña para poder bañarla y que así se tranquilizase para intentar dormir bien. Kirian y Cristian se quedaron en el comedor con la policía, que había instalado varios equipos para intentar localizar la llamada del secuestrador cuando la hiciese.

            Cuando la desesperación seguía aumentando y a Cristian estaba a punto de darle un infarto por los nervios, sonó el teléfono. Todos se quedaron callados unos segundos hasta que reaccionaron.

            -Tienes que contestar tranquilamente. Debes entretenerle todo lo que puedas para que así podamos localizar la llamada. ¿Entendido? –explicó uno de los policías.

            Cristian asintió con la cabeza a pesar de sentir que estaba en otra parte, como si todo aquello fuera ajeno a él. Tras respirar profundamente en un par de ocasiones dio al botón de descolgar.

            -¿Diga?

            -¿Ya tienes mi dinero? –preguntó Jaime seriamente.

            -Si. ¿Dónde está Melinda?

            -No tan deprisa. –respondió con firmeza. –Cuando yo tenga el dinero te entergaré a tu mujer.

            -¿Y cómo sé que está bien y que no la has hecho daño?

            -Tendrás que fiarte de mi palabra.

            -Al menos déjame hablar con ella, para saber que está viva. Por favor, te lo suplico… -pidió mientras luchaba por controlar el llanto.

            -No seas tan patético… -contestó bufando el joven. –Atiende a lo que tienes que hacer si es que quieres ver viva a tu mujer. Debes llevar el dinero dentro de dos días al Centro Comercial Plaza Norte. Métete en la tienda Jack & Jones y dejas la bolsa con el dinero en uno de los probadores.

            -Pero ¿Y si ven que me dejo la bolsa y preguntan por ella? –preguntó Cristian a quien no convencía demasiado el plan.

            -No te dirán nada, porque yo estaré pendiente de todo. Así que no quiero ningún tipo de tontería ¿Entendido?

            -¿Y cuándo me devolverás a Melinda?

            -Si veo que está todo el dinero, te llamaré y te diré dónde la tengo.

            -Pero… -intentó replicar él.

            -Mañana a las cinco de la tarde quiero que dejes el dinero donde te he dicho. Si no lo haces, la violaré y la mataré. –dijo autoritariamente antes de colgar.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

3 rosas :

Júlia dijo...

Está genial! Qué intriga...
Pobre Melinda :(

vampiresa dijo...

me ha encantado el capítulo. y hay muchas intrigas e incognitas.

Tienes premio en mi blog. saludis vampi

Cristina dijo...

aiiiss por favor maldito jaime de los cojones que no la haga nada a melinda plis! me encanta el capitulooo sigue asi guapa =)

Publicar un comentario

Mi blog es mi casa, donde podéis encontrar novelas, relatos, consejos, videos y varias de mis aficiones, pasiones y locuras. Con los comentarios me ayudáis a mejorar, pero siempre desde el repeto y sin palabras feas ni insultos. Opiniones y críticas si se aceptan siempre

Así que, deja tu rosa después de la señal,piiii:

 
comentarios.

© Mi sueño de Papel, plantilla y gráficos hechos por ML Diseños, 2011

© Actualización de la plantilla y nuevas características por Daniel Ruiz, 2013

De nuevo ARRIBA   


DIMATHIAN. Una novela de María Orgaz.