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¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

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En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

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Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




martes, 15 de noviembre de 2011

Acechados capítulo 20 +mensaje


Capítulo 20

            Melinda se había traumatizado después de las palabras de Jaime. No era capaz de reaccionar. Se sentía sucia, indigna, no sería capaz de mirar a su marido a la cara en el caso de que volviese a verle algún día.

            Las horas pasaron y ella seguía igual, como una estatua, inmóvil, casi sin pestañear. Respirando de forma muy pausada y con los latidos muy ralentizados, como si su cuerpo sólo tuviese una mínima actividad para que no muriese, pero no era capaz de reaccionar.

            A Jaime le producía una gran satisfacción ver así a Melinda. Sabía que de ese modo podría conseguir lo que quisiera, pues ella estaba como una autómata, no hablaba, tenía la mirada perdida… perfecto para hacerle todo lo que se le antojase.
           
            -Preciosa, ¿Es que ya no te gusta hablarme? –preguntó mientras la llevó un poco de comida.

            Pero ella no abrió la boca para decir nada. No podía, era incapaz. Se sentía tan rastrera y sucia que era como si no mereciese ni tan siquiera respirar. Él quería hacerla sufrir psicológicamente pero no que estuviera como una planta.

                                                      ****

            Cristian se calmó al sentir el agua y su amigo respiró un poco más tranquilo. Esbozó una pequeña sonrisa mientras cortó el agua de la ducha. Cogió el albornoz de Cristian y se lo acercó para que pudiera ponérselo.

            Le ayudó a salir de la bañera e incluso estuvo secándole, pues aunque su amigo estaba más tranquilo, continuaba bastante borracho. Cristian no dijo ni hizo nada de nada, no tenía fuerzas ni ganas, se dejó hacer…

            -Vamos, te llevaré a la habitación para que cojas un pijama y duermas un poco. Te vendrá bien.

            -Vale. –dijo sin más.

            Fueron hasta la habitación con calma, ante la atenta mirada de Delia, que había tenido que coger a la pequeña Evelyn en brazos porque no paraba de llorar de la agustia y el nerviosismo.

            -Descansa, cuñado. Yo cuidaré a mi sobrinita. –dijo acariciando la mejilla de su cuñado.

            -Ahora voy al comedor contigo y la policía, intenta que la niña se duerma. –contestó Kirian caminando con su amigo.

            -Quiero a mi niña conmigo… -pidió Cristian casi entre súplicas.

            -No sé si es buena idea… -dijo su cuñada.
            -Es su hija, no la haría daño. –convino Kirian.

            -Pero ahora mismo no está en condiciones de cuidarla. Ya viste el pedo que lleva encima.
           
            -Pues uno se queda conmigo. Pero quiero abrazar a mi hija. –sugirió Cristian al borde del llanto.

            Kirian y Delia cedieron pues ya bastante estaba sufriendo Cristian como para angustiarle más. Decidieron que se quedase Delia, así Kirian podía hablar con la policía si es que hacía falta para algo.

            Mientras, Cristian y Delia se quedaron en la habitación de él. se tumbó en la cama abrazando a su hija que ya se había calmado. Él al sentir su pequeño cuerpecito entre sus brazos suspiró.

            -Mi pequeña princesita… -suspiró.

            -¿Estás mejor?

            -Si. Pero estaré mejor cuando recupere a mi mujer.

            -Seguro que la encontrarán.

                                                          ****

            No pudo soportar esa actitud durante tantas horas, sabía que estaba cerca la hora de la entrega del dinero, pero desató a Melinda de la cama y la tiró contra el suelo. Empezó a manosearla y a golpearla con furia. Puñetazos, patadas… todo lo que en ese momento se le antojaba.

            La joven sólo podía gritar y tratar de protegerse inútilmente con sus débiles brazos. Estaba recibiendo una gran paliza de la que no sabía si saldría con vida. Sólo deseaba salir de allí y si debía morir, al menos quería ver por última vez a su marido. Y su hija… no había vuelto a saber nada de ella…

            Durante un angustioso y eterno rato, Jaime descargó toda su furia contra ella. Las cosas no las había planeado así y el ver que el plan no se cumplía le desesperó tanto que por eso pegó a la muchacha.

            Después de lastimarla hasta el punto de casi matarla a golpes, suspiró para calmarse un poco. Se agachó, cogió a Melinda de mala manera y salió directo a su coche para llevársela de allí.

            Ella estaba a punto de perder la consciencia, con la ropa hecha trizas y mucha sangre y golpes por todas partes, no tenía fuerzas para intentar defenderse, ni tan siquiera para hablar.

            Jaime arrancó el coche y se alejó hacia una zona abandonada, todo era campo, no había casas ni nada de nada. Pero eso le daba igual. Lo único que quería era el dinero. Cuando lo tuviera diría que la abandonó allí y aunque tal vez ya habría muerto, pero eso a él le daba igual.

            Ya se le habían pasado las ganas de violar a Melinda, no esperaba que fuera a ser así, pero al menos con el dinero podría desaparecer y tener a cuantas mujeres desease a cada momento.

            Cuando estaba el coche bastante alejado, paró un momento en el arcén y sacó a Melinda que ya se había quedado inconsciente. La tiró al suelo como si de basura se tratase y salió de allí lo antes que pudo.

                                                    
                                                            ****

Lamento tantísimo el retraso, pero entre que no estoy con muchas ideas para esta novela, que sigo nerviosa por todas las cosillas que tengo, y que tuve que estar esta semana con las correciones de la novela de fantasía para una cosa que se acerca, pues no he podido subirlo antes. De todas formas aproveché para subir entradas pendientes. 
prometo que el siguiente capítulo estará subido en un par de días. Gracias por el cariño y el apoyo y por comprender que a veces ya no puedo dar más de mí...

os quiero



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4 rosas :

Anónimo dijo...

chulisimo

Anónimo dijo...

eres la mejor tequuiero

Anónimo dijo...

zuri

Beuky dijo...

Hola!!! No te preocupes!!!! Lo primero es lo primero, y sabremos esperar los capitulos!!! Me alegro de q avance tu creación de fantasía!!! Dedicale todo el tiempo q necesites q nosotros esperamos!!!! Pero continua la historia x dios q esta muy interesante!!! ^.^

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comentarios.

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