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¿Un accidente puede mejorar tu vida? Melinda intentaba escapar de un oscuro secreto que no había sido capaz de desvelar a nadie, pero un desgraciado accidente hace que quede atrapada en una isla desierta junto a Cristian. Ambos son los únicos supervivientes y son desconocidos. Pero aprenderán que en la vida hasta en la adversidad se puede ser feliz y formar una familia. Eso lo aprenderán en una isla en la que estarán solos... ¿O no?

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En un mundo donde la magia es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos mágicos. Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llenar Diamthian de oscuridad...

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Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.




sábado, 10 de agosto de 2013

Manifiesto. Las tallas de la ropa

Hola Dimathian@s!

Últimamente no paro de pensar en  qué contenidos publicar en el blog, no solo porque sé que os gustan los relatos o reseñas y demás, si no porque creo que este blog es parte de mi, parte de mi carácter, de mi forma de ser y de todo lo que soy y en lo que creo. Es un pedacito de mi que a diario comparto con vosotr@s.
Por lo que en ocasiones no puedo evitar desviarme del tema literario, ¿La razón? porque tengo más aficiones, más cosas que compartir, pero también soy humana y en ocasiones lo que me pide el cuerpo es una entrada en la que pueda desahogarme, pues a lo largo de estos años que llevo con el blog, he visto que puedo contar con grandes personas, que son amigos y amigas, grandes personas que leen con atención todo lo que publico. Y como sé de buena tinta que no soy la única a la que le indignan determinadas cosas, me parece que un manifiesto como el que ya hice en su día sobre las oposiciones ( pulsa aquí para Leer el Manifiesto ) es algo que debe leerse con atención.



Gracias a mi chico me he percatado de algo que parece sencillo pero en realidad es un tema muy grave. Él es latino, por lo tanto su cultura es diferente a la cultura española. Y sé de buena tinta que muchos de mis lectores y lectoras sois de américa, y seguro que me comprenderéis con lo que voy a explicar.

Todo esto lo vi, o mejor dicho, me di cuenta a través de la cultura de mi chico y también por una entrada muy llamativa de mi querida Dianna M. Marqués. http://diannammarques.blogspot.com.es/2013/05/por-unas-tallas-dignas-y-reales.html  (os animo a verla porque no tiene desperdicio)

En Europa y muy especialmente en España, se han establecido desde hace muchos años unos cánones de belleza que cada vez son más extremos. En este país (principalmente en este pero también pasa en otros), en nuestro país cada vez está más de moda estar más y más delgadas. Yo desde la infancia he crecido viendo como a las chicas rellenitas se las insultaba y se las daba de lado por ser "gordas" (lo entrecomillo porque es una palabra muy ambigua). Yo gracias a la genética de mi madre y a tener el metabolismo alto, siempre he sido muy delgada, pero también es cierto que siempre me he controlado el peso porque me ponía de los nervios al engordar un solo kilo.
Esa clase de complejos lo que suponen es una baja autoestima y que eso afecte en las relaciones personales con amistades y parejas.
Vas creciendo y el ver que en las tiendas de marcas conocidas te vas a probar una talla que crees que es la tuya pero no te vale, no te pasa de las piernas, ¿Cómo es posible si tienes otro pantalon de hace dos temporadas de la misma tienda que es esa talla y te queda bien?
Lo que hacemos es coger una talla más grande pero claro, ya no te vas igual porque aunque te lo veas bien, estás pensando en lo mucho que has engordado porque ves que has tenido que coger una talla más. Lo más irónico es que llegas a casa, mides el ancho de la cintura de esa 36 que te cogiste hace dos años y coges la nueva 38 que te acabas de coger de la misma tienda y para tu asombro son iguales.
¿Cómo es eso posible? ¿Y qué significa?
Pues significa que estás igual de peso, pero claro si por un casual sale el tema de las tallas con alguien de tu entorno que sabía que gastabas la 36 y ahora dices que tienes la 38 te dirán que has engordado, y de hecho te mirarán y en algunos casos te dirán "ah, pues si, se te ve más rellenita". Esa palabra "rellenita" es la forma suave de decir que has engordado, pero claro, decir que has engordado queda más brusco y no le gusta a nadie. Y lo peor de todo es que probablemente estás en el mismo peso o muy similar.

Yo tenía esa clase de complejos, por lo que siempre me pesaba. Para colmo el estrés o los nervios me hacen perder peso, y como el año pasado tuve bastantes cambios y cosas personales que me afectaron llegué a quedarme en 47Kg midiendo 1,66.
Lo sé, sé de sobra que algunas dirán que aún así debia adelgazar un par de kilos más pero para otras personas me dirán que estaba extremadamente delgada.
Después conseguí engordar (así que pesaba unos 50kg más o menos)  pues en mi casa estaban preocupados por mi peso. Justo en ese momento de mi vida apareció mi chico, mi querido Félix, que como dije al principio de la entrada, es latino. Yo empecé a comer un poco más, me hace platos típicos de su tierra, estoy tranquila porque es una relación estable y me siento muy segura a su lado, y eso me hizo coger algúnos kilos. (A día de hoy peso 57kg.) Él siempre me ha dicho palabras bonitas, siempre me ha visto con buenos ojos, y yo pensaba que era para tenerme contenta, para sacarme una sonrisa porque era mi pareja.
Pero como hemos ido a muchas discotecas latinas me hizo darme cuenta de que él lo decía porque lo pensaba de verdad. Siempre que he ido a esas discotecas he visto a chicas latinas bailando. Y me di cuenta de que no tienen complejos ninguno, ni para bailar ni para vestir, y eso que todas ellas están rellenitas o al menos la mayoría.
Además me he dado cuenta de que a los hombres latinos (y también algunos de otras culturas, pero sobre todo a los latinos) que les gustan las mujeres con curvas, y claro, si estás esquelética tirando a anoréxica es imposible que tengas curvas.

Así que desde aquí hago este manifiesto para que las chicas no se fien de las tallas de las tiendas. Probad las tallas que os valgan y os favorezcan, y no os preocupéis tanto de qué número pone en la etiqueta. Eso lo decía mi querida Dianna en la entrada suya y tiene toda la razón del mundo.
Y otra cosa, os tenéis que valorar y querer a vosotras y vosotros mismos, pues si vosotros os queréis tal como sois, los demás también os querrán.

La prueba de ello es que en muchas épocas han gustado y siguen gustando las mujeres con curvas. Como ejemplo de otra época aquí tenéis a "las tres gracias" de Rubens, inspiradas en los cánones de belleza de aquella época.



Y como ejemplo de la actualidad






Así que mientras que tengáis una dieta equilibrada y sana, hagáis algo de deporte y os queráis tal como sois, seguro que a todo el mundo le encantaréis.

Espero que este manifiesto y el de Dianna circulen por la red para concienciar a la gente de que no está bien que estemos como esqueletos para gustar a los demás. Hay que quererse!!!!!!


Un besote
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2 rosas :

Andrea Clunes Velásquez dijo...

Esto es la pura verdad. Aunque es cierto que tampoco hay que pasarse y que en muchos países, incluyendo el mío (Chile, también en Latinoamérica), la obesidad es un problema, la tendencia a las tallas casi «anti-naturales» que proponen las revistas de moda y/o las estrellas del cine y la TV tampoco son realistas. Lo lógico es tener una figura que sea «normal», ni demasiado para un lado ni demasiado para el otro, porque eso es, en teoría, lo mejor, el equilibrio. Por supuesto, también es cierto que entre ser «rellenita» y pasar a la obesidad mórbida, que es una enfermedad, también hay un trecho.

El problema es que mucha gente ha crecido con los complejos y el temor a ser «gorda», que, como bien dices, es un término relativo. Hay algunas cosas más objetivas - como esto de qué constituye un obeso, con un problema de salud, así como qué constituye un anoréxico -, pero, en términos generales, lo cierto es que muchas veces la sociedad tilda de «gorda» a una persona que no lo es tanto y que, simplemente, tiene una figura más bien normal, no de modelo de pasarela bordeando la anorexia. Pero, como las chicas solemos ser muy fijadas en eso y en el qué dirán y muchas se dejan llevar por las amigas (en general, yo nunca he sido así, pero me consta que eso puede ser casi locura colectiva y que si una se pone a dieta, es probable que todas lo hagan aunque ni lo necesiten...), porque no quieren «ser menos», cuando no es así. >.<

Y lo de las tallas es muy cierto. Cada día hacen tallas más chicas, que hacen que uno se sienta una vaca enorme porque ya no te entra, casi, un pantalón de la misma talla que usabas hace tiempo, pero, como bien dices, si tu antiguo pantalón de X talla te sigue entrando y el nuevo, de esa misma talla, apenas si te pasa, el problema está en la talla y no en ti. :P Y me parece que, al menos en lo que se refiere a las tallas de las grandes tiendas, de las grandes cadenas que hay en los malls, por ejemplo, a veces sus propias tallas varían. Mi hermana, que es un muy flaquita por naturaleza, se ha llevado sorpresas porque va a comprarse un pantalón 36 de una determinada marca, porque es parecido a uno que ya tenía de hace tiempo, y resulta que ese nuevo 36 no le cabe (aunque sigue poniéndose el 36 antiguo sin problemas) y tiene que comprarse casi que uno 40 para que le quede relativamente bien, aunque es de la mismísima marca. Y, a veces, hasta le ha pasado que se prueba un 36 de un color X, no le queda y, cuando se prueba el mismo 36 pero de un color Y, sí le queda bien. @_@ Y yo creo que eso pasa porque, como mandan a hacer estas ropas más «al por mayor», quién sabe con qué mano de obra, a veces la misma talla varía dentro de sí misma porque hacen unos más grandes y otros más chicos y casi va en tu suerte si te toca uno que te queda o no. x_x

En todo caso, es la pura verdad. No hay que dejarse llevar ni por las tallas ni por la publicidad y, si bien hay que cuidarse y comer sano y balanceado, para no llegar a enfermar de obesidad y todo lo que ella conlleva, lo cierto es que tampoco hay que llegar al otro extremo y convencerse de que hay que ser un esqueleto caminante para verse bien. Entre otras cosas, porque, como tú misma dices, incluso si tu motivación es agradar al sexo opuesto, a muchos hombres les gustan las mujeres con curvas, «tener de dónde agarrarse», como dicen por acá... xD Y eso no se logra si uno es casi anoréxica por seguir la moda. :S Sin contar que los riesgos de desnutrirse y caer en montones de enfermedades por hacer dietas extremas son muchos y que la anorexia, la bulimia y todos los trastornos alimenticios que conlleva, a veces, tanta presión social, son muy serios y hasta pueden costarle la vida a una persona. >.<

Saluditos y gracias por esta interesante entrada. :D ¡Me gusta mucho leerte hablando sobre cualquier tema y no sólo libros o reseñas!

Que estés muy bien~

Maria Orgaz dijo...

Gracias por tu comentario Andrea, sé que me sigues desde hace mucho, si no recuerdo mal por Tuenti y es muy agradable ver que tras varios años sigues ahí,
gracias!!!

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