Espero que tod@s disfrutéis con mis relatos, que os emocionéis y que realmente viváis lo mismo que los personajes, llevándoos a un mundo diferente. Deseo que cuanta más gente lea mi blog mucho mejor, tal vez así pueda llegar a publicar alguno de mis relatos algún día.



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sábado, 11 de diciembre de 2010

Juegos del destino capítulo 23

23º- Pequeña confusión

Melinda despertó arropada por la sábana y entre los brazos de Cristian, había sido una noche de reencuentro amoroso único. Él estaba despierto, la observaba con una amplia sonrisa.

-Buenos días, preciosa. ¿Dormiste bien? –preguntó con suavidad.

-Sí, mucho. –dijo acurrucándose entre los brazos de Cristian.

-Te veo tan cambiada… -suspiró entonces.

-¿No te gusta el cambio? –preguntó ella desconcertada.

-Sí, claro que me gusta. Estás preciosa, es solo que no me lo esperaba. –dijo él acariciando su mejilla.

-Debería irme o voy a llegar tarde al trabajo. –contestó besándole antes de levantarse de la cama.

-¿Te veré por la tarde? –preguntó.

-Claro. Y todavía queda el tema de Javier. –dijo ella mientras se vestía.

-No me hace ni pizca de gracia que esté cerca de ti. –contestó apretando los puños.

-No sabe que soy yo. –respondió Melinda tratando de calmarle. –Además ya te dije ayer que está muy cambiado. Realmente se arrepiente de lo que me hizo.

-Pero… -intentó replicar, pero ella le calló con un beso.

-Confía en mí, por favor… -pidió con una sonrisita.

Después se marchó directa a trabajar. El día fue lento, de verdad deseaba volver a estar con Cristian, y esa noche tan apasionada había dejado su lívido tremendamente hambrienta.

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Cristian ese día se quedó también en casa. Como había estado tan deprimido, se había pedido unos días en el trabajo. Lo malo fue tener que estar solo en casa, pues solo podía pensar en Melinda y en la noche de pasión que habían tenido.

Pero sabía que por la tarde la vería y eso era incentivo suficiente para estar sonriente toda la mañana. Ansiaba volver a estar junto a Melinda y el día de la mudanza estaba cerca.

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Cuando por fin acabó las clases, Melinda regresó a casa. Quería ducharse y cambiarse de ropa antes de ver a Cristian. Subió a casa y se estuvo duchando, mientras que se secaba con la toalla llamaron al timbre. Eso la extrañó pues ni había visto a los vecinos ni los conocía, ni nada.

Abrió la puerta y allí plantado se encontró a Javier con una amplia sonrisa en su rostro.

-Hola. –dijo ella tapándose lo más que pudo con la toalla.

-Hola. Uy… no pensé que fuera a pillarte ocupada. –contestó al verla con la toalla.

Se sentaron en el sofá y Melina estaba nerviosa, no esperaba que fuera a ver a Javier y mucho menos con ese aspecto.

-¿Querías algo? –preguntó ella.

-Pues la verdad… Es que quería invitarte a cenar… -contestó él sonrojándose tras decirlo.

-Es que… Ya tengo planes. –respondió ella. –Además… Bueno yo… Verás no sé cómo decirlo.

Sin previo aviso y antes de que Melinda reaccionara, Javier se acercó a ella y la besó. Fue un beso tímido, dulce que le recordó la época en la que estaban juntos, en la que habían sido felices…

Pero Melinda se apartó a los pocos segundos. Se separó de Javier levantándose del sofá.

-Lo siento pero no puedo. –dijo ella con seriedad.

-Pero… Tú me gustas y nos llevamos bien ¿No? –preguntó él poniéndose de pie y colocándose a su lado.

-Si, pero… -dijo ella temblando. No sabía si confesarle quién era realmente. –Verás… Yo… He vuelto con mi novio. –dijo sin atreverse a rebelar su identidad.

-Ah… -dijo sorprendido.

-Yo… Lo siento. Pero… no siento lo mismo por ti. –contestó ella.

-Es culpa mía, debí preguntarte primero. –respondió Javier.

-Seguro que encuentras a la adecuada. –dijo Melinda.

-Ya estuve con la adecuada, pero hice algo tan terrible… Seguro que me quedaré solo como castigo por lo que hice. –contestó. –Si al menos me perdonara…

-Seguro que ya te ha perdonado. –dijo Melinda con una amplia sonrisa.
-Eres encantadora, como lo era ella. –contestó acariciando su mejilla.

-No te desanimes. Y si necesitas algo ya sabes. –dijo alegremente mientras le daba un abrazo.

Melinda abrazó a Javier y luego él se marchó. Ella se quedó pensativa por lo ocurrido, pero se puso a cambiarse de ropa para no llegar tarde a ver a Cristian. Una vez que estuvo lista salió para encontrarse con su queridísimo novio.

2 comentarios:

  1. yo creo k deberia decirselo para k el se kede trankilo pork en el fondo me da pena javier aunk se k es un maltratador y no se lo merece pero la culpa no fue suya sino de walter.... ¬¬
    espero k todo salga bien... sige asi wapa

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  2. Me encanta!!!! No deberia decirle nada a javier, aunk a mi me de pena!!! seguramente k si se entera k es melinda y ke no está con él por cristian, pase casi lo mismo que antes, y solo por culpa de walter, que le comerá la cabeza!!!! Voy a por el siguiente xDD

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